El periodista salvadoreño Mario Guevara fue deportado este viernes, luego de más de tres meses en centros de detención en Georgia y Luisiana, pese a haber quedado exonerado de todos los cargos, confirmó el Comité de Protección para Periodistas (CPJ).
Guevara, de 48 años y ganador de un Emmy, fue trasladado desde Luisiana después de que un tribunal federal de apelaciones rechazara su último recurso para suspender la orden de deportación que pesaba en su contra.
Durante su detención, estuvo principalmente en el Centro de Procesamiento de ICE en Folkston, Georgia, donde permaneció más de 100 días en condiciones de encierro extremo, según fuentes oficiales.
Óscar Guevara, hijo del periodista, expresó su dolor: “Estamos devastados, pero por lo menos no está muerto, y eso es lo único que nos da esperanza”, horas antes de la deportación.
El periodista fue arrestado el 14 de junio mientras cubría en vivo protestas contra las políticas migratorias del Gobierno de Trump, lo que muchos consideran un acto de represalia por su labor periodística.
En una carta escrita a mano desde la prisión, Guevara señaló que su deportación es consecuencia directa de ejercer su trabajo y no de haber cometido delitos, describiendo su experiencia como humillante y devastadora para su dignidad.
El salvadoreño llegó a Estados Unidos en 2004 y solicitó asilo un año después debido a amenazas sufridas mientras trabajaba como fotoperiodista en El Salvador, donde se desempeñaba en La Prensa Gráfica.
Tras establecerse en Atlanta, trabajó en medios locales y finalmente fundó su propio portal informativo, MGNews, consolidando una base de seguidores en redes sociales que seguían sus reportajes sobre inmigración y derechos civiles.
Guevara sostuvo que vivió siempre de manera legal en EE.UU. y estaba en proceso de obtener residencia permanente a través de su hijo, ciudadano estadounidense.
Organizaciones como la ACLU y el Proyecto de Discurso, Privacidad y Tecnología han denunciado que su detención constituyó una violación grave de derechos civiles, calificando la deportación como “cruel e injusta”.


