En una operación conjunta sin precedentes recientes, la Armada del Ecuador y la Policía Nacional, con el respaldo de la Guardia Costera de Estados Unidos, decomisaron más de 10 toneladas de cocaína en altamar. Los resultados fueron presentados este domingo en el puerto de Manta, donde las autoridades entregaron a los detenidos y la droga a las autoridades judiciales.
Los 18 arrestados, todos de nacionalidad ecuatoriana, fueron capturados durante siete operativos coordinados en aguas del Pacífico. Además del decomiso, se destruyeron seis embarcaciones utilizadas por organizaciones criminales para transportar la droga hacia mercados internacionales.
El coronel Wladimir Acurio, jefe policial en la provincia de Manabí, valoró el resultado como un “golpe contundente al crimen organizado”. Según indicó, la cocaína incautada podría alcanzar un valor de más de USD 60 millones en el mercado internacional, lo que representa una pérdida significativa para las mafias dedicadas al tráfico de drogas.
Durante los operativos también se incautaron dispositivos clave como GPS y teléfonos satelitales, utilizados por los criminales para coordinar las rutas marítimas y comunicarse en alta mar. El buque estadounidense USCGC Seneca trasladó a los capturados y los cargamentos hasta el puerto de Manta.
Esta operación se suma a otras similares realizadas en lo que va del año. En julio, también con apoyo estadounidense, las autoridades interceptaron 14 toneladas de cocaína frente a las costas ecuatorianas. Según cifras oficiales, Ecuador ha incautado ya más de 105 toneladas de droga en el primer semestre de 2025, consolidando su rol como uno de los principales puntos de tránsito de estupefacientes a nivel global.
El Ministerio del Interior estima que estas operaciones han causado pérdidas por más de USD 2.000 millones al crimen transnacional en lo que va del año. Las autoridades destacan que la cooperación internacional ha sido clave para estos resultados, especialmente con la Guardia Costera de EE.UU.

Ecuador se ha transformado en un nodo logístico estratégico del narcotráfico internacional, debido a su ubicación entre Colombia y Perú —los dos mayores productores de cocaína del mundo—, sus puertos de alta capacidad y una economía dolarizada que facilita el lavado de activos.
Los decomisos en puertos como Guayaquil —que concentra el 70 % de las exportaciones del país— revelan cómo los narcotraficantes ocultan droga en contenedores de productos legales, como banano, atún y camarón. En 2024, Ecuador superó las 250 toneladas incautadas, posicionándose como el tercer país del mundo en volumen de droga interceptada, detrás de Colombia y EE.UU.
A pesar del despliegue militar, la instalación de escáneres en puertos y las reformas legales, Ecuador no logra contener el avance del crimen organizado. Organizaciones como Insight Crime y Naciones Unidas advierten que más del 60 % de la cocaína que llega a Europa occidental pasa, en algún punto, por territorio ecuatoriano.


