Ecuador deportó a jefe narco requerido por Colombia y EE. UU.

Alias "Saulo", ciudadano colombiano acusado de lavado de activos y nexos con disidentes de las FARC, fue deportado este 6 de mayo tras un operativo internacional. El gobierno ecuatoriano refuerza su lucha contra el crimen organizado transnacional.

El Gobierno de Ecuador concretó este lunes la deportación de Saulo E., ciudadano colombiano identificado como un objetivo de alto valor por autoridades de Estados Unidos, Colombia y Ecuador. Alias “Saulo” enfrentaba una orden de captura vigente en su país por el delito de lavado de activos y presuntas vinculaciones con redes de narcotráfico internacional.

La operación fue el resultado de una acción conjunta entre la Subsecretaría de Migración, la Policía Nacional del Ecuador, la DEA de EE.UU. y la SIU-DIJIN de Colombia. Durante un control migratorio en la provincia de Esmeraldas, agentes ecuatorianos lograron identificar al ciudadano colombiano, quien habría ingresado de manera irregular para eludir a la justicia de su país.

Las autoridades aseguran que Saulo E. era uno de los cabecillas de la Coordinadora Guerrillera del Pacífico, un grupo armado conformado por disidentes del Frente Oliver Sinisterra y de las FARC, vinculado al narcotráfico a gran escala. Esta estructura delictiva habría extendido sus operaciones desde Colombia hacia Ecuador.

De acuerdo con los informes oficiales, en 2024, alias “Saulo” fue detenido en Tumaco por introducir dineros de origen ilícito al sistema financiero colombiano. El capital provenía de actividades ligadas al tráfico de drogas. Posteriormente, cruzó la frontera con Ecuador para continuar operando de forma clandestina.

Las agencias de inteligencia alertaron que la red criminal a la que pertenece puede movilizar hasta cuatro toneladas de cocaína mensuales, utilizando rutas aéreas y marítimas. Estas capacidades lo convirtieron en una prioridad regional para las fuerzas de seguridad.

El proceso de deportación se activó una vez verificado su ingreso irregular y antecedentes penales. Finalmente, alias “Saulo” fue entregado a las autoridades colombianas en el paso fronterizo de Rumichaca, al norte del país, bajo estrictas medidas de seguridad.

La expulsión se amparó en el artículo 143, numeral 7 de la Ley Orgánica de Movilidad Humana, que autoriza la deportación de personas consideradas una amenaza para la seguridad pública. El Ministerio del Interior indicó que la medida busca impedir que Ecuador sea refugio de estructuras criminales.

Según el gobierno, este tipo de acciones forman parte de una estrategia más amplia para desmantelar organizaciones delictivas transnacionales. Se anunció que se continuará reforzando la cooperación internacional y los operativos de control migratorio.

Tanto Colombia como Estados Unidos han incrementado su vigilancia y colaboración en la lucha contra estas estructuras. En ese marco, Ecuador ha asumido un rol más activo como socio en los operativos contra el crimen transnacional.

Las provincias fronterizas, como Esmeraldas, son puntos sensibles para las operaciones del narcotráfico. Por ello, el gobierno ecuatoriano ha intensificado los controles y el despliegue de unidades especializadas.

Fuentes del Ministerio del Interior reiteraron que Ecuador no permitirá que su territorio sea utilizado como refugio por actores vinculados a delitos graves como el narcotráfico, el lavado de activos o el terrorismo.