La vocera presidencial Carolina Jaramillo anunció un nuevo acuerdo de canje de deuda con Italia por USD 10 millones, resultado de la reciente visita del presidente Daniel Noboa a Europa. Los fondos se destinarán a programas orientados a la seguridad.
Jaramillo explicó que el 40 % de los recursos se invertirán en la modernización y equipamiento de la Policía Nacional, una decisión inédita en comparación con canjes previos centrados en asistencia técnica o institucional.
Este giro responde a la prioridad actual del Ejecutivo de enfrentar con mayor eficacia al crimen organizado, dotando a las fuerzas del orden de herramientas tácticas y operativas.
El restante 60 % se canalizará a fortalecer el sistema de justicia: fiscales, cárceles y medidas de prevención de lavado de activos, todo en coordinación con Italia y organismos ejecutores.
Jaramillo adelantó que los detalles del desembolso se definirán conforme a las evaluaciones conjuntas de las autoridades ecuatorianas e italianas, lo que busca garantizar una distribución eficiente de los recursos.

Como parte de su gira, Noboa también aseguró la inclusión de Ecuador en el decreto Flussi, que permite el ingreso legal de trabajadores extranjeros en Italia, como una estrategia contra la migración irregular.
Este mecanismo financiero —el canje de deuda— ha sido usado previamente por Ecuador con resultados notables, como el “Blue Bond” en 2023, que redirigió USD 450 millones hacia la conservación ambiental en Galápagos.
Ese acuerdo fue aplaudido internacionalmente por combinar sostenibilidad con reducción de pasivo, respaldado por entidades como The Nature Conservancy y el BID.
A diferencia del enfoque ambiental de ese canje, el tratado con Italia prioriza la seguridad ciudadana y la lucha contra la delincuencia, aunque ambos comparten el mismo mecanismo de financiamiento.
El canje permite transformar deuda en compromiso: a cambio de la condonación o refinanciamiento, Ecuador asume obligaciones concretas en áreas estratégicas para sus socios. Jaramillo destacó que esta operación proyecta a Ecuador como un aliado pragmático y responsable, capaz de atraer cooperación focalizada en seguridad, migración y desarrollo social.
El acuerdo se ejecutará con supervisión conjunta y transparencia. Una vez de regreso Noboa, se anunciarán cronogramas, entidades responsables y mecanismos de control para asegurar buen uso de los fondos.


