Donald Trump y Lula da Silva proyectan reuniones bilaterales tras primera videollamada positiva

Tras su primera videollamada, los presidentes de EE.UU. y Brasil proyectan reuniones bilaterales mientras persisten disputas comerciales que afectan exportaciones y posibles alianzas estratégicas.

El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó este lunes su intención de mantener reuniones bilaterales con su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, tanto en Brasil como en Estados Unidos, tras una videoconferencia que calificó de “muy buena”.

Trump destacó en su red social Truth Social que la conversación se centró principalmente en economía y comercio, y anticipó futuros encuentros presenciales.

“Disfruté mucho de la conversación. ¡A nuestros países les irá muy bien juntos!”, afirmó, subrayando la intención de fortalecer los lazos comerciales.

La videollamada fue la primera entre ambos mandatarios y abordó los aranceles del 50% impuestos por EE.UU. en agosto a productos brasileños, decisión vinculada al juicio y condena del expresidente Jair Bolsonaro.

Lula resaltó que Brasil es uno de los pocos países del G20 que genera superávit para la economía estadounidense y solicitó la eliminación de los aranceles y medidas restrictivas contra autoridades brasileñas.

El mandatario brasileño recordó la “buena química” de su reciente encuentro en la ONU y subrayó la importancia de restaurar relaciones amigables entre las dos mayores democracias del hemisferio occidental.

Trump designó al secretario de Estado, Marco Rubio, para encabezar negociaciones con el vicepresidente Geraldo Alckmin, el canciller Mauro Vieira y el ministro de Hacienda Fernando Haddad, buscando soluciones concretas.

Ambos presidentes consideraron que un encuentro en la Cumbre de la ASEAN en Malasia podría ser el escenario adecuado, y reiteraron la invitación para que Trump participe en la COP30 en Belém, Brasil, mientras Lula mostró disposición a visitar EE.UU.

Los aranceles aplicados desde agosto afectan 36% del comercio brasileño con Estados Unidos, incluyendo productos clave como café, carne y azúcar, y han tensionado las relaciones diplomáticas.

El conflicto ha frenado también una posible alianza estratégica en tierras raras, vitales para la tecnología estadounidense, y ha empujado a Brasil a explorar nuevas asociaciones internacionales, como con China.

La Presidencia brasileña destacó que la llamada duró 30 minutos, transcurrió en tono “amistoso” y permitió avanzar en la planificación de próximos encuentros bilaterales.