El presidente Donald Trump anunció que firmará un decreto para ordenar la preparación de la base naval de Guantánamo, en Cuba, para albergar a decenas de miles de migrantes indocumentados. Trump informó desde la Casa Blanca que los Departamentos de Defensa y Seguridad Nacional serían responsables de adaptar la instalación para recibir hasta 30,000 migrantes.
“Hoy también estoy firmando un decreto para instruir a los Departamentos de Defensa y Seguridad Nacional a comenzar a preparar la instalación para 30,000 migrantes en Guantánamo”, declaró Trump. El presidente subrayó que la base tiene 30,000 camas disponibles, que según él, serían utilizadas para detener a los “peores criminales inmigrantes indocumentados que amenazan al pueblo estadounidense”. La medida duplicaría de inmediato la capacidad de detención del gobierno, agregó Trump.
La base de Guantánamo es conocida principalmente por su campo de detención para sospechosos de terrorismo, pero también posee un centro de procesamiento de migrantes. El Gobierno de Biden había considerado el uso de estas instalaciones en el pasado, por ejemplo, para procesar a migrantes haitianos en busca de refugio. No obstante, la propuesta de Trump de convertir Guantánamo en un centro de detención masivo ha generado gran controversia y ha dejado en el aire cuestiones logísticas y humanas.

El anuncio de Trump coincide con la firma de la Ley Laken Riley, la primera victoria legislativa de su segundo mandato, que requiere la detención de migrantes indocumentados acusados de ciertos delitos. El Congreso aprobó esta ley con el apoyo de los demócratas, en lo que algunos interpretan como un avance en la política de inmigración más estricta que ha impulsado la administración Trump.
En sus declaraciones, Trump no escatimó en términos duros. Aseguró que estas medidas “nos acercan un paso más a erradicar de una vez por todas la plaga del crimen migrante en nuestras comunidades”. Sin embargo, no proporcionó detalles sobre cuándo se implementaría el decreto ni cómo se manejaría la logística para recibir a los 30,000 migrantes.
La base naval de Guantánamo, aunque conocida por su uso en la lucha contra el terrorismo, también ha tenido un rol en situaciones de emergencia migratoria. Durante el terremoto de 2010 en Haití, Estados Unidos utilizó el sitio para albergar a migrantes que huían de la devastación. Sin embargo, fuentes del Gobierno estadounidense indicaron a CNN que las instalaciones no están preparadas para albergar a tal cantidad de personas.
“Actualmente no hay manera de que haya 30,000 camas disponibles en Guantánamo”, afirmó un funcionario estadounidense, señalando que la capacidad de la base existía en la década de 1990, pero que no se encuentra disponible en la actualidad. Además, la implementación de un plan de esta magnitud requeriría un personal militar significativamente mayor para garantizar su funcionamiento.
El funcionario también destacó que, si el número de migrantes fuera tan alto, Estados Unidos necesitaría más personal para gestionar a los migrantes. “No podrían hacerlo con lo que tienen ahora, de ninguna manera”, añadió, sugiriendo que la logística detrás de la propuesta de Trump sería extremadamente compleja y costosa.
La medida es parte de la respuesta de Trump a lo que considera una crisis migratoria, con un creciente número de inmigrantes indocumentados que cruzan la frontera sur de Estados Unidos. La administración Trump ha sido muy crítica de la política migratoria de su predecesor, Barack Obama, y ha impulsado varias iniciativas para endurecer las políticas de inmigración.
El futuro de este plan dependerá en gran medida de la capacidad del gobierno estadounidense para superar las dificultades logísticas y obtener el apoyo político necesario. Sin embargo, lo que parece claro es que la propuesta ha generado una amplia controversia tanto dentro como fuera de Estados Unidos, sobre todo en cuanto a las condiciones que enfrentarían los migrantes en las instalaciones de Guantánamo.


