Donald Trump ordena por decreto volver a las pajitas de plástico 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, eliminó las restricciones sobre el uso de pajitas de plástico y anunció su decisión de acabar con el uso de las pajitas de papel, argumentando que son ineficaces y contraproducentes para el medio ambiente.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el lunes por la noche un decreto que pone fin a las prohibiciones sobre las pajitas de plástico. Este movimiento, que genera controversia, también establece su intención de eliminar el uso de pajitas de papel, una medida que algunas grandes ciudades, estados y empresas habían adoptado en años anteriores por motivos ecológicos.

Trump calificó de “irracional” la campaña contra las pajitas plásticas, asegurando que el reemplazo de estas por pajitas de papel es una solución ineficaz y dañina. En su opinión, las pajitas de papel son más caras de producir, menos funcionales y a menudo vienen recubiertas de plásticos, lo que contraviene los objetivos ambientales. Además, señaló que la producción de pajitas de papel requiere químicos que podrían presentar riesgos para la salud humana.

El decreto, firmado por Trump, subraya que la política del país se orientará ahora hacia la eliminación de las pajitas de papel, buscando en su lugar una solución más viable y menos perjudicial. Esta medida contrasta con los esfuerzos previos de la administración de su sucesor, Joe Biden, quien en 2022 aprobó un plan gradual para reducir los plásticos de un solo uso, con el objetivo de erradicarlos de los departamentos gubernamentales antes de 2035.

Uno de los puntos más llamativos del decreto de Trump es que instruye a las agencias gubernamentales a tomar “todas las medidas apropiadas” para detener la compra de pajitas de papel y garantizar que no se proporcionen dentro de los edificios federales. La orden también establece que, dentro de 45 días a partir de la firma, se elaborará una “Estrategia Nacional” para eliminar las pajitas de papel del país.

Este movimiento es parte de una serie de decisiones que reflejan la postura de Trump hacia el medio ambiente. El expresidente también sacó a Estados Unidos del Acuerdo de París, una iniciativa internacional destinada a reducir la emisión de gases de efecto invernadero. La eliminación de las pajitas de papel marca un cambio en la política ambiental estadounidense, en un momento en que el país es criticado por sus medidas y su falta de compromiso con la lucha contra el cambio climático.

Sin embargo, el decreto de Trump no ha sido bien recibido por las organizaciones medioambientales, que han criticado fuertemente la decisión. El movimiento “The Last Plastic Straw”, que forma parte de la Coalición contra la Contaminación Plástica, ha señalado que en Estados Unidos se consumen más de 500 millones de pajitas plásticas al día, lo que contribuye significativamente a la contaminación del océano y del medio ambiente en general.

Desde hace algunos años, muchas empresas e instituciones en Estados Unidos han dejado de usar pajitas plásticas en favor de alternativas más ecológicas, como las pajitas de papel. Entre ellas se encuentran gigantes como Disney, Starbucks y Alaska Airlines, que fueron pioneros en la sustitución del plástico en favor de materiales biodegradables.

Por otro lado, la administración de Trump sigue defendiendo su política, argumentando que la prohibición de las pajitas plásticas fue parte de una campaña exagerada que no tomó en cuenta todos los factores, como el impacto económico y la salud de los consumidores. Las autoridades también han señalado que el uso de pajitas de papel no ha resuelto el problema de la contaminación de manera eficaz.

En este contexto, Trump reafirmó su postura de que el consumo de plástico es un problema menor en comparación con otras cuestiones más urgentes. En su lugar, parece apostar por el desarrollo de soluciones más innovadoras, aunque los críticos han advertido que este tipo de medidas podría tener efectos negativos en la lucha contra la contaminación a largo plazo.

Mientras tanto, activistas medioambientales continúan denunciando la creciente cantidad de desechos plásticos que se acumulan en vertederos y océanos debido al uso indiscriminado de productos desechables. Aunque las pajitas representan solo una pequeña fracción de este problema, su eliminación sigue siendo vista como una victoria simbólica en la lucha por un planeta más limpio.