El presidente de Estados Unidos, Donald Trump anunció este lunes un arancel del 25 % a las importaciones provenientes de Japón y Corea del Sur, que comenzará a regir el 1 de agosto, según cartas publicadas en Truth Social dirigidas a sus líderes.
El mandatario justificó la medida alegando desequilibrios persistentes en la balanza comercial, advirtiendo que cualquier represalia arancelaria por parte de ambos países será “sumada” al incremento impuesto por EE.UU.
Funcionarios de la Casa Blanca informaron que Trump invocó una emergencia económica para justificar la imposición unilateral de estas tarifas, que buscan corregir déficits históricos.
Cifras oficiales del Departamento del Censo indican que en 2024 Estados Unidos enfrentó un déficit comercial de US $69.400 millones con Japón y US $66.000 millones con Corea del Sur.
El anuncio provocó una caída del índice S&P 500 en torno al 1 % y elevó la rentabilidad de los bonos a 10 años hasta el 4,39 %, lo que presagia potencial alza en tasas de interés hipotecarias y de consumo.
Trump afirmó que la recaudación generada servirá para financiar recortes de impuestos aprobados el 4 de julio, y solicitó a minoristas como Walmart que absorban los costes en lugar de trasladarlos a los consumidores.
La misiva también especifica que las importaciones de automóviles estarán gravadas con 25 %, mientras que el acero y aluminio enfrentarán aranceles del 50 %.
El resto de productos japoneses y surcoreanos no incluidos en categorías específicas recibirá el gravamen general del 25 %, según lo informado por la administración.
Aunque el período de negociación de 90 días vence esta semana, el gobierno contempla una extensión de tres semanas para intentar alcanzar acuerdos antes de que los aranceles entren en vigencia.
Hasta el momento, Trump ha logrado acuerdos con Vietnam —para evitar desvíos de productos chinos— y con el Reino Unido, eximiendo ciertos bienes de aranceles más elevados.
En sus cartas, Trump dejó abierta la flexibilización de los aranceles “según la relación” con Japón y Corea del Sur, lo que introduce incertidumbre y presión diplomática.


