El presidente Donald Trump volvió a agitar el tablero comercial internacional este domingo al anunciar que impondrá un nuevo arancel del 10 % a todos los países que, según él, “se alineen con las políticas antiamericanas del bloque BRICS”. La advertencia, difundida a través de su red Truth Social, se da en un contexto de renovadas tensiones geoeconómicas y a días del vencimiento de una moratoria comercial decretada por su propia administración en abril pasado.
“No habrá excepciones a esta política”, escribió Trump en su publicación, que fue interpretada por analistas como una reacción directa a la reciente cumbre del grupo BRICS celebrada en Río de Janeiro, donde los líderes del bloque criticaron sin mencionar explícitamente el proteccionismo de Washington.
El grupo BRICS, actualmente ampliado a once miembros —Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, Egipto, Irán, Etiopía y Emiratos Árabes Unidos, entre otros— emitió una declaración conjunta en la que expresó “serias preocupaciones” por el uso de medidas arancelarias unilaterales que, según ellos, distorsionan el comercio internacional.

En el comunicado de 126 puntos, también reiteraron su llamado a reformar organismos multilaterales como la ONU, el FMI y el Banco Mundial, considerados por muchos miembros del bloque como instrumentos dominados por potencias occidentales. La postura del BRICS marca un contraste cada vez más fuerte con el enfoque de Washington, que privilegia los acuerdos bilaterales y la presión directa.
Trump aprovechó el momento para confirmar que este lunes 7 de julio comenzará el envío de cartas formales a al menos 12 países con los que Estados Unidos busca renegociar términos comerciales. “A partir de las 12:00 p.m. hora del Este, se comenzarán a entregar cartas sobre tarifas y acuerdos”, escribió en otra publicación.
Esta medida forma parte de una ofensiva mayor para reactivar aranceles elevados que fueron suspendidos temporalmente por 90 días desde el pasado 2 de abril, fecha que Trump bautizó como el “Día de la Liberación” comercial. El plazo de suspensión vencerá este miércoles 9 de julio.
“Creemos que para el 9 de julio habrá cartas o acuerdos con la mayoría de países”, dijo Trump a periodistas antes de abordar el Air Force One en Nueva Jersey. A su lado, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, señaló que las tarifas comenzarán a aplicarse el 1 de agosto, pero que el diseño de tasas y convenios “se está definiendo ahora”.
Scott Bessent, secretario del Tesoro, negó que se trate de una postergación del calendario arancelario. “No es una nueva fecha límite. Es el momento en que se aplicará lo decidido. Si los países quieren avanzar antes, pueden hacerlo”, enfatizó. Agregó que la estrategia actual se basa en “máxima presión” para lograr acuerdos más favorables.
Según funcionarios del gobierno, ya se han cerrado entendimientos con Vietnam y el Reino Unido, y se logró con China una reducción mutua de tarifas. Pero no todos los países se muestran dispuestos. Japón, por ejemplo, ha tomado distancia de la medida: el primer ministro Shigeru Ishiba aseguró que “no cederá fácilmente”.
En su declaración final, los BRICS rechazaron las “medidas coercitivas unilaterales contrarias al derecho internacional” e instaron a un comercio multilateral más justo. La cumbre, celebrada en el Museo de Arte Moderno de Río, estuvo marcada por la ausencia física de líderes como Xi Jinping y Vladímir Putin, aunque ambos participaron de forma remota.
Trump respondió directamente a esas críticas asegurando que “todo país alineado con esas políticas” será penalizado. La afirmación no sólo redobla la tensión con el bloque, sino que introduce una nueva lógica punitiva en la política exterior comercial de EE.UU., que puede tener impacto global si se concreta.


