El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió este lunes que el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras reactive el conteo de votos de las recientes elecciones presidenciales y expresó preocupación por una eventual alteración de los resultados.
A través de un mensaje difundido en su plataforma Truth Social, Trump aseguró que el conteo se interrumpió la noche de la votación sin una explicación convincente y afirmó que ese hecho generó dudas sobre el desarrollo del proceso.
En su publicación, el mandatario sostuvo que “Honduras está tratando de cambiar los resultados”, y advirtió que dicha acción podría traer consecuencias si se confirma algún tipo de modificación injustificada.
El presidente insistió en que el país debe completar el escrutinio y señaló que el cierre temporal del conteo se produjo cuando se llevaba procesado el 47% de las actas, con una diferencia mínima entre los candidatos Tito Asfura y Salvador Nasralla.
Según su descripción, en ese momento Asfura tenía una ventaja cercana a los 500 votos, un margen que Trump consideró insuficiente para suspender el proceso sin brindar detalles sobre las razones del corte.

Trump remarcó que aún faltan por contabilizar los votos de un número elevado de ciudadanos y que la transparencia en el escrutinio constituye un elemento indispensable para concluir la elección de manera legítima.
También reiteró que la voluntad expresada por los votantes debe ser respetada y enfatizó que el CNE está obligado a completar todas las fases del conteo. Su mensaje culminó con el llamado: “¡La democracia debe prevalecer!”.
Las cifras preliminares divulgadas más recientemente por las autoridades hondureñas muestran un escenario sumamente ajustado, con Nasry Asfura obteniendo el 39,91% y Salvador Nasralla el 39,89%, después del procesamiento de poco más del 57% de las actas.
La consejera presidenta del CNE, Ana Paola Hall, explicó que el cierre del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) marca el paso hacia una etapa más detallada del escrutinio, que implica verificar actas de contingencia.
Hall llamó a mantener la calma y recordó que el organismo cuenta con hasta 30 días, según lo estipulado por la ley, para emitir la declaratoria final de resultados, por lo que el proceso todavía se encuentra dentro de los plazos establecidos.
El conteo avanza ahora con las actas que no pudieron transmitirse el día de la votación. Las actas clasificadas como contingencia uno corresponden a documentos procesados en centros de votación que no lograron enviarse y requieren sincronización en la bodega tecnológica.
Las actas de contingencia dos incluyen aquellas que no fueron escaneadas debido a fallos técnicos y deben ser digitalizadas en Tegucigalpa bajo controles adicionales. A ello se suma un escrutinio especial para actas con inconsistencias, etapa que precede a la consolidación del conteo general y a la futura declaratoria oficial.


