La presidenta de Perú, Dina Boluarte, se reunió con Edmundo González Urrutia en una videoconferencia que, a pesar de la distancia, reflejó el firme compromiso del Gobierno peruano con la restauración de la democracia en Venezuela. En un contexto internacional de creciente preocupación por la crisis política y humanitaria en el país sudamericano, Boluarte aprovechó la ocasión para reconocer el liderazgo de González Urrutia, quien ha liderado esfuerzos internacionales para promover la democracia, la protección de los derechos humanos y la libertad de los ciudadanos venezolanos.
Durante la videoconferencia, la mandataria peruana elogió la valentía de González Urrutia, destacando su determinación al enfrentar al régimen de Nicolás Maduro. Este reconocimiento no solo subraya el apoyo del Gobierno de Perú hacia la lucha de los opositores venezolanos, sino también el respaldo a las aspiraciones democráticas del pueblo venezolano, que sigue demandando un cambio pacífico y la restauración del orden constitucional.
Uno de los momentos clave de la reunión fue cuando Boluarte reiteró la invitación formal a González Urrutia para visitar Perú en el futuro cercano. La mandataria indicó que se coordinará una fecha conveniente para ambas partes, un gesto simbólico de solidaridad y apoyo en un momento crucial para la política venezolana. Este encuentro resalta el compromiso de Perú por mantenerse cerca de los líderes opositores a Maduro, contribuyendo a la consolidación de un frente internacional que promueva el retorno de la democracia en Venezuela.
En el mismo marco, se sumó a la conversación María Corina Machado, una de las figuras más relevantes de la oposición venezolana, quien ha sido una crítica feroz del régimen de Maduro. La participación de Machado en la videoconferencia reflejó la unidad de los principales actores de la oposición venezolana en su lucha por recuperar la democracia y los derechos fundamentales del pueblo.

La conversación también se centró en la disposición del Gobierno peruano para colaborar con la comunidad internacional en la creación de un gobierno legítimo en Venezuela. Boluarte destacó que el restablecimiento de la democracia sólo puede lograrse respetando la voluntad popular, y afirmó que el Ejecutivo peruano está dispuesto a trabajar en ese sentido, brindando todo el apoyo necesario para que los venezolanos logren el cambio que exigen.
Uno de los puntos más polémicos y relevantes de la videoconferencia fue el rechazo unánime expresado por la presidenta peruana hacia los resultados de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024 en Venezuela. El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela había proclamado la reelección de Nicolás Maduro, un resultado que fue considerado por muchos como fraudulento debido a las irregularidades del proceso electoral. Boluarte hizo hincapié en que dicho proceso no cumplió con las normativas internas venezolanas ni con los principios democráticos más básicos, lo que compromete la legitimidad de los comicios.
Este pronunciamiento de la mandataria peruana fortalece la postura internacional de Perú en contra del régimen de Maduro, y se suma a las voces de otros gobiernos de la región que han calificado las elecciones como ilegítimas. La falta de transparencia y la represión de opositores han sido puntos recurrentes de condena tanto en América Latina como a nivel internacional.
A través de este mensaje claro y firme, la presidenta peruana reitera el enfoque de su política exterior: la defensa de los valores democráticos, el respeto al Estado de derecho y la protección de los derechos humanos. Esta posición refleja una alineación con los principios fundamentales que Perú ha venido defendiendo en la región, y su compromiso con el fortalecimiento de las democracias latinoamericanas.
La situación en Venezuela sigue siendo una de las principales preocupaciones para la comunidad internacional, que observa de cerca los pasos que tomará el régimen de Maduro y las reacciones de los países democráticos en la región. En este sentido, el apoyo de Perú a la causa de González Urrutia y la oposición venezolana es visto como un gesto que podría tener un impacto significativo en la evolución de la crisis en Venezuela.


