Cada 10 de octubre, se recuerda la importancia de la salud mental. Esta fecha busca sensibilizar sobre el bienestar psicológico y emocional, así como las condiciones sociales o hábitos que pueden afectar.
La jornada invita a conocer herramientas y programas que asisten a quienes enfrentan dificultades emocionales, subrayando la necesidad de atención profesional ante situaciones extremas que generan urgencias psicosociales.
El origen de este día se remonta a 1992, cuando Richard C. Hunter, entonces subsecretario general de la Federación Mundial para la Salud Mental (WFMH), estableció esta fecha para concienciar a la humanidad sobre la relevancia del cuidado mental.
La WFMH agrupa a más de 150 naciones que implementan campañas, planes de colaboración y criterios unificados para garantizar el acceso a recursos de salud mental y fortalecer la conciencia global.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) respalda este día, recordando que la salud mental implica “bienestar físico, mental y social completo” y no solo la ausencia de enfermedades o afecciones.
La OMS resalta que fomentar conductas saludables y diseñar planes de acción es clave para prevenir el suicidio y proteger la estabilidad emocional de la población.

El lema de 2025, “Salud mental en emergencias humanitarias”, pone el foco en quienes viven desastres naturales, conflictos armados y crisis sanitarias que amenazan su seguridad y equilibrio emocional.
La campaña insta a los Estados a crear redes de contención con profesionales capacitados para atender de manera inmediata a las víctimas de estas situaciones extremas.
Según la OMS, una de cada cinco personas afectadas por emergencias humanitarias padece trastornos mentales como ansiedad, estrés postraumático o depresión, lo que exige intervención rápida y coordinada.
La WFMH añade que, en 2020, aproximadamente 100 millones de personas fueron afectadas por catástrofes y un tercio de ellas sufrió consecuencias graves para su salud mental.
La federación recomienda a gobiernos y líderes internacionales invertir en redes de apoyo y servicios especializados, con el objetivo de brindar atención integral a quienes atraviesan conflictos que ponen en riesgo su bienestar.
En este Día Mundial de la Salud Mental, la invitación es clara: garantizar acceso, contención y asistencia profesional a quienes más lo necesitan, recordando que la salud emocional es tan vital como la física y merece prioridad global.


