Día Mundial de la Lucha contra el Accidente Cerebrovascular: “Cada minuto cuenta”, advierten

En el Día Mundial de la Lucha contra el Accidente Cerebrovascular, especialistas paraguayos remarcan la importancia de reconocer los síntomas de alarma —como la debilidad, la desviación de la boca o la dificultad para hablar— y acudir de inmediato a un centro de urgencias. Actuar en las primeras cuatro horas y media puede salvar vidas y prevenir discapacidades permanentes.

Cada 29 de octubre se conmemora el Día Mundial de Prevención del Accidente Cerebrovascular (ACV), también conocido como derrame o ictus. En Paraguay, la campaña de este año lleva el lema “Cada minuto cuenta en el ACV”, con el objetivo de generar conciencia sobre la importancia de acudir de forma inmediata a un servicio médico ante los primeros signos de alerta.

Desde la Facultad de Ciencias Médicas (FCM) de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), los profesionales advierten que los síntomas más comunes de un ACV son la debilidad repentina en un lado del cuerpo, la desviación de la boca o la dificultad para hablar o entender palabras. Reconocerlos a tiempo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

Un ataque cerebrovascular ocurre cuando se interrumpe el flujo sanguíneo en una arteria del cerebro, lo que impide que el oxígeno y los nutrientes lleguen a las neuronas. Esto puede suceder por la presencia de un coágulo (ACV isquémico) o por la ruptura de un vaso sanguíneo (ACV hemorrágico).

Los especialistas de la Unidad de Ictus del Departamento de Emergencias de Adultos de la FCM-UNA señalan que la falta de tratamiento inmediato puede generar daños cerebrales irreversibles. “El cerebro pierde hasta treinta millones de neuronas por minuto sin sangre ni oxígeno”, recordaron.

Por ello, actuar rápido es esencial: las primeras cuatro horas y media son decisivas para aplicar un tratamiento efectivo que reduzca el riesgo de muerte o de discapacidad severa.

Los médicos insisten en que la difusión de información sobre los síntomas del ACV es una herramienta crucial para salvar vidas. Cuanto más preparada esté la población para identificar las señales, mayores serán las probabilidades de una recuperación sin secuelas graves.

El ACV se considera la tercera causa de muerte en el mundo y la principal causa de discapacidad en adultos. Estas cifras reflejan la magnitud del problema y la necesidad urgente de fortalecer las estrategias de prevención y respuesta rápida en todos los niveles del sistema de salud.

En Paraguay, el Servicio Nacional de Emergencias Médicas (SEME) recuerda que ante la sospecha de un ACV se debe llamar de inmediato al 141 o trasladar al paciente a un centro asistencial. Hacerlo dentro de las primeras horas es clave para recibir el tratamiento adecuado.

Actualmente, el país cuenta con 12 hospitales públicos capacitados para brindar atención especializada a pacientes con ACV agudo. Estos centros disponen de profesionales y equipos preparados para actuar de forma inmediata ante la emergencia.

Además, Paraguay implementa un programa de tele-ACV, que permite a médicos de hospitales regionales recibir asistencia remota de especialistas mediante la telemedicina. Esta herramienta tecnológica amplía la cobertura y mejora la respuesta en zonas alejadas.

En el marco de la fecha conmemorativa, la Sociedad Paraguaya de Neurología llevó a cabo este martes un simposio internacional sobre el tratamiento del ACV, dirigido a profesionales de la salud. El encuentro tuvo lugar en el complejo Edu Q, Textilia, entre las 09:00 y las 13:00.

La actividad fue coordinada por el Dr. Ricardo Mernes, jefe de la Unidad de Ictus del Departamento de Emergencias de Adultos de la FCM-UNA, y reunió a especialistas nacionales e internacionales con el propósito de actualizar conocimientos y fortalecer la capacidad de respuesta ante una de las emergencias médicas más críticas.