Detectan vibraciones en penal de Minga Guazú y activan operativo frente al pabellón del PCC

Una vibración detectada por sensores activó un procedimiento de seguridad en el penal de Minga Guazú. Aunque se descartó excavación, el hecho expuso fallas técnicas y tensiones internas.

Un posible intento de fuga encendió las alarmas en el Centro de Reinserción Social de Minga Guazú luego de que se detectaran vibraciones inusuales en el muro perimetral del penal. El hecho se reportó a las 10:55 de la mañana del jueves y derivó en un operativo de verificación encabezado por la Policía Nacional de Paraguay.

La alerta fue generada por el sistema de sensores del penal, que captó movimientos sísmicos entre las casetas de vigilancia N° 2 y N° 3, según informó este viernes la Dirección de Policía Nacional. De inmediato, las autoridades de seguridad penitenciaria y personal policial acudieron al lugar.

El comisario principal Jorge M. Cardozo, jefe de seguridad del penal, junto al oficial ayudante Cristhian Samudio, inspeccionaron minuciosamente la zona, tanto del lado interno como externo del muro. La intervención se realizó con la premisa de que podría tratarse de un intento de excavación o sabotaje.

Durante el operativo no se detectaron elementos que indicaran un intento de fuga. Sin embargo, se encontró una pequeña construcción en el área señalada, además de ductos correspondientes al sistema de agua y cableado del penal. No se hallaron irregularidades evidentes.

Lo que en principio generó alarma, terminó siendo atribuido a un posible error técnico. El ingeniero Jorge Arrúa, del Parque Tecnológico de Itaipú (PTI), explicó que el sensor sísmico que generó la alerta requiere una urgente recalibración. Afirmó que incluso una caminata cerca del muro puede activar el sistema como si se tratara de una excavación.

Este detalle no pasó desapercibido. Las autoridades del penal se mostraron preocupadas por la sensibilidad del sistema, especialmente considerando el perfil de los internos alojados en las áreas adyacentes al lugar de la alerta.

A pocos metros de la garita N° 3 se encuentra el pabellón donde están recluidos 155 miembros del Primer Comando Capital (PCC), una de las facciones criminales más peligrosas de la región. Frente a la garita N° 5, además, se ubican 60 reclusos considerados de alta peligrosidad.

Entre ellos figuran nombres de peso dentro del crimen organizado, como Marcio Gayoso, reconocido integrante del PCC, y Miguel Insfrán, alias “Tío Rico”, señalado como uno de los principales articuladores del narcotráfico regional. La sola presencia de estos internos obliga a mantener los niveles de seguridad en su punto máximo.

El director del penal, Jesús Pérez, encabezó una reunión posterior con representantes del PTI y con los responsables del operativo para coordinar los ajustes técnicos necesarios. Se espera que en los próximos días se realice la recalibración de los sensores.

Por ahora, no se reportan sanciones ni medidas extraordinarias, pero fuentes penitenciarias indicaron que se mantendrán los protocolos de refuerzo mientras se garantiza la funcionalidad plena del sistema de seguridad.