Declaran en emergencia a la principal refinería de Ecuador tras un incendio en sus instalaciones

La principal planta de refinación del país vuelve a ser declarada en emergencia tras un incendio que interrumpió su operación justo cuando intentaba retomar su actividad. La situación revela una creciente fragilidad en la infraestructura energética nacional.

La refinería de Esmeraldas, la más grande y estratégica de Ecuador, fue nuevamente declarada en emergencia este jueves tras sufrir un incendio de gran magnitud el pasado 26 de mayo. El siniestro dejó inoperativas varias instalaciones clave, obligando a paralizar el proceso de reactivación que se desarrollaba luego de un terremoto ocurrido a finales de abril.

Con una capacidad instalada de procesamiento de hasta 110.000 barriles por día, la planta representa el eje del sistema de refinación del país. El evento ocurre en un contexto de alta presión sobre el sistema energético nacional, generando incertidumbre respecto al abastecimiento de combustibles.

Petroecuador, la empresa estatal a cargo de la operación, confirmó que el fuego se originó en un depósito de combustible, afectando dos tanques de almacenamiento y una subestación eléctrica. Esta situación obligó a frenar de inmediato unidades esenciales para el funcionamiento del complejo.

“El incendio provocó una parada de emergencia de sistemas de vapor y energía, impactando directamente en la operatividad del complejo”, señaló Petroecuador en un comunicado. Las causas del siniestro aún están bajo investigación.

El Cuerpo de Bomberos de Esmeraldas durante la mitigación de un incendio en La Refinería de Esmeraldas, la más grande de Ecuador. Foto: (EFE/Cuerpo de Bomberos de Esmeraldas)

Cabe recordar que esta misma refinería ya había sido declarada en emergencia el 28 de abril, tras sufrir daños estructurales por un sismo de magnitud 6,1 en la costa norte del país. Desde entonces, las autoridades trabajaban en una reactivación escalonada que esperaba completarse a fines de mayo.

Esa meta ahora queda suspendida sin fecha. Mientras tanto, la estatal energética aseguró que continúa con la distribución de gas licuado de petróleo (GLP) y otros derivados, de acuerdo con la disponibilidad en sus centros operativos.

“Estamos realizando ajustes logísticos para asegurar el suministro interno”, indicaron desde la empresa, aunque no se ofrecieron detalles sobre eventuales desabastecimientos o restricciones en puntos críticos del país.

La refinería de Esmeraldas, construida en los años 70 y sometida a modernizaciones recientes, procesa crudo proveniente de la Amazonía ecuatoriana, transportado por los principales oleoductos nacionales. Su producción abastece tanto al mercado interno como a exportaciones estratégicas.

La nueva paralización pone en evidencia las vulnerabilidades estructurales del sistema energético ecuatoriano, altamente dependiente del complejo de Esmeraldas. Esto ocurre en un contexto de restricciones presupuestarias y alta demanda interna.

Hasta el momento, las autoridades no han informado cuánto tiempo demandará reparar los sistemas afectados ni si se contemplan importaciones extraordinarias de combustibles o modificaciones en los precios internos.

Petroecuador informó que mantiene una evaluación constante de la situación y que se darán a conocer detalles en los próximos días sobre las investigaciones técnicas y un posible cronograma de reactivación.