Daniel Noboa subraya que la cooperación con EE.UU debe ajustarse a las leyes de Ecuador tras su encuentro con el presidente Donald Trump

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, se pronuncia sobre su reciente encuentro con Donald Trump en Mar-a-Lago, abordando temas económicos, migratorios y de seguridad. Sin embargo, la cooperación con EE. UU. genera dudas sobre el futuro de la soberanía ecuatoriana.

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, brindó su versión sobre el encuentro que tuvo lugar el sábado pasado en Mar-a-Lago con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. En una entrevista en la estación de radio “Sucesos”, Noboa calificó la reunión de “positiva” pero aclaró que, aunque se discutieron varios temas, no se trató de un encuentro estrictamente transaccional.

Noboa señaló que, durante su conversación con Trump, se abordaron cuestiones económicas y migratorias, especialmente en lo relacionado con la asistencia que Ecuador brinda a los migrantes deportados desde Estados Unidos. Además, destacó un tema de interés particular para ambos mandatarios: la postura de Ecuador sobre Venezuela. Según Noboa, Trump le preguntó sobre su decisión de ordenar a Chevron reducir sus operaciones y exportaciones desde Venezuela. El presidente ecuatoriano expresó su apoyo a esta medida, pues, según él, no puede ser que un país promueva una postura antidictadura mientras empresas estadounidenses compran petróleo a una nación considerada dictatorial.

Sin embargo, el tema de mayor preocupación fue la cooperación militar entre ambos países. Noboa destacó que Ecuador mantiene acuerdos bilaterales con Estados Unidos, especialmente en el ámbito marítimo. Estos acuerdos, que fueron ratificados durante su gobierno, incluyen el control del tráfico de drogas y la pesca ilegal. El presidente ecuatoriano enfatizó que cualquier apoyo de personal militar extranjero en su territorio debe ceñirse a la ley ecuatoriana y a los acuerdos previamente suscritos.

“Todos los actores involucrados deben actuar dentro de los parámetros legales”, subrayó Noboa, haciendo referencia al tipo de intervención que las tropas extranjeras pueden tener en Ecuador. Además, recalcó que ninguna fuerza extranjera puede actuar libremente sin la supervisión directa de las Fuerzas Armadas ecuatorianas.

En cuanto a la posible instalación de bases militares extranjeras en Ecuador, Noboa expresó que, si bien su gobierno está abierto a discutir esta posibilidad, cualquier acuerdo debe ser aprobado por la Asamblea Nacional y estar en línea con la Constitución del país. Para ello, ha impulsado un proyecto de reforma constitucional que permita la existencia de bases extranjeras en casos excepcionales, una propuesta que sigue su curso en el Legislativo.

El Gobierno de Ecuador también ha ratificado una serie de acuerdos firmados en tiempos del expresidente Guillermo Lasso. Estos acuerdos permiten operaciones conjuntas para combatir el crimen organizado y fortalecer la seguridad interna. Además, la cooperación en el ámbito marítimo se ha profundizado, especialmente en lo relacionado con la protección de las Islas Galápagos frente a la pesca ilegal y el narcotráfico.

En cuanto al polémico tema de la presencia de Erik Prince, el inversionista estadounidense vinculado con la empresa de seguridad Blackwater, Noboa confirmó que se han iniciado asesorías y capacitaciones con su equipo, aunque sin ofrecer detalles adicionales. Este anuncio ha generado preocupación en varios sectores de la sociedad ecuatoriana, que recuerdan el pasado controvertido de Blackwater, especialmente en relación con las acusaciones de abusos durante su intervención en Irak.

A pesar de las críticas de algunos sectores, el presidente Noboa defendió el proyecto como una forma de fortalecer la seguridad nacional en medio de la creciente violencia y el crimen organizado que azota al país. No obstante, la vinculación de Prince con las fuerzas de seguridad ecuatorianas ha sido un tema de controversia, especialmente considerando el historial de su empresa en conflictos internacionales.