Curazao logró un hito histórico al asegurarse su clasificación al Mundial 2026, convirtiéndose en el país con menos población y superficie en disputar una Copa del Mundo. La pequeña isla celebró su empate 0‑0 contra Jamaica que le garantizó un lugar en el torneo más importante del fútbol.
El logro se enmarca en el nuevo formato de 48 selecciones, que permite que naciones más pequeñas puedan cumplir el sueño mundialista. La clasificación es celebrada no solo por los jugadores y el cuerpo técnico, sino por toda la población, que ve reflejado en este triunfo la grandeza de un país que, pese a su tamaño, hace sentir su presencia en el escenario global del fútbol.
El equipo ha sido guiado por el experimentado Dick Advocaat, de 78 años, quien se perfila como el técnico más longevo en dirigir en un Mundial. Bajo su mando, la selección caribeña construyó una plantilla con muchos jugadores de la diáspora neerlandesa. Entre los jugadores más destacados están los hermanos Juninho y Leandro Bacuna, con experiencia en ligas europeas; el mediocampista Kenji Gorré; el joven centrocampista Livano Comenencia; y Jürgen Locadia, delantero con recorrido en clubes europeos. Su portero, Eloy Room, también ha aportado seguridad bajo los tres palos.
Este grupo diverso, con raíces en los Países Bajos y una identidad curazoleña bien definida, ha sido clave para el éxito que hoy celebra toda la isla, que vive un momento histórico y lleno de orgullo deportivo.


