Cuba se prepara para nuevos cortes eléctricos que afectarán a más de la mitad del país

La Unión Eléctrica de Cuba anunció que este domingo los apagones alcanzarán cerca del 60 % de la isla. La escasez de combustible y el deterioro de las plantas termoeléctricas continúan generando déficit en la generación, mientras las autoridades proyectan un 2026 con ligeras mejoras, pero sin eliminar los cortes.

Cuba enfrentará este domingo cortes de electricidad que impactarán simultáneamente a casi el 60 % del territorio, informó la Unión Eléctrica (UNE), empresa estatal dependiente del Ministerio de Energía y Minas. La cifra representa uno de los niveles más altos de afectación de la semana.

Según el parte diario, la capacidad de generación durante las horas de máxima demanda se prevé en 1.358 megavatios (MW), mientras que la demanda alcanzará los 3.300 MW, dejando un déficit de 1.942 MW que obligará a desconectar 2.012 MW para evitar apagones descontrolados.

Esta situación se suma a eventos recientes. A mitad de la semana pasada, un apagón parcial dejó sin electricidad a la región occidental del país, registrando un déficit real del 67 % en los momentos de mayor consumo.

Las autoridades atribuyen los cortes a averías recurrentes en las obsoletas plantas termoeléctricas y a la insuficiencia de divisas para importar el petróleo necesario. Actualmente, seis de las 16 unidades termoeléctricas operativas están fuera de servicio por fallas técnicas o mantenimiento.

La generación termoeléctrica representa aproximadamente el 40 % de la matriz energética de Cuba. Además, unas 100 centrales de generación distribuida con motores diésel y fueloil no funcionan por falta de combustible, y cerca de diez están paralizadas por carencia de lubricantes.

En declaraciones recientes al diario oficial Granma, el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, calificó 2025 como “un año muy difícil y muy tenso”, con cortes eléctricos de hasta 24 horas en algunas regiones y la mayor escasez de combustible registrada en el país.

O Levy adelantó que 2026 será también un año complicado, debido a la persistente falta de divisas, aunque estimó que los apagones podrían reducirse levemente por la mayor preparación y disponibilidad de generación. No obstante, reconoció que las afectaciones seguirán siendo importantes.

El ministro explicó que casi todos los motores de generación con diésel y fueloil, equivalentes a unos 1.000 MW, permanecen fuera de servicio por carencia de combustible, y subrayó la dificultad de mantener operativo el Sistema Eléctrico Nacional Interconectado, que abastece casi a toda la población.

Entre las medidas de mitigación, mencionó la puesta en marcha de cuatro unidades termoeléctricas que recibieron mantenimientos integrales este año. Dos ya están en operación y otras dos podrían sincronizarse próximamente.

Asimismo, el gobierno cubano prevé cerrar el año con 1.000 MW de capacidad instalada en parques solares, como parte de un plan respaldado por China. Hasta fines de noviembre, la UNE reportaba 33 instalaciones en funcionamiento de un total proyectado de 50.

Expertos independientes advierten que el sistema eléctrico cubano arrastra una infrafinanciación crónica desde la nacionalización posterior a 1959. Estiman que la modernización completa requeriría entre 8.000 y 10.000 millones de dólares, mientras que las sanciones estadounidenses limitan la adquisición de equipos e insumos, generando lo que denominan “asfixia energética”.

Las autoridades cubanas prevén una disminución en la duración de los cortes durante 2026, pero admiten que los problemas estructurales y financieros persistentes impedirán la eliminación total de los apagones, dejando a gran parte de la población ante una dependencia continua de cortes programados.