La Corte Suprema de Brasil desestimó la apelación presentada por Jair Bolsonaro, consolidando su condena de 27 años y tres meses de prisión por conspirar para impedir la asunción del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en 2023.
En septiembre, Bolsonaro había sido hallado culpable de planear un intento de golpe de Estado que incluso contemplaba posibles asesinatos del mandatario electo y del juez a cargo del caso, Alexandre de Moraes, aunque nunca se consumó por falta de apoyo militar.
La votación virtual de la primera sala de la Corte Suprema fue unánime y cerró a la medianoche del viernes, según informó el tribunal. Tras la publicación oficial del resultado, la defensa tendría cinco días para presentar un nuevo recurso, que podría ser rápidamente rechazado por Moraes.
Una vez certificada la finalización del juicio, se emitiría la orden de arresto el mismo día y el juez determinará el lugar donde Bolsonaro deberá cumplir la condena. Actualmente, el expresidente de 70 años se encuentra bajo prisión domiciliaria preventiva por problemas de salud derivados de una puñalada sufrida en 2018.
La Corte aclaró que la condena ya había considerado la edad del exmandatario como un factor mitigador, y no prevé reducción adicional de la pena. Moraes reafirmó que Bolsonaro tuvo un rol protagónico como instigador del asalto a los poderes públicos en Brasilia el 8 de enero de 2023.
La sentencia destaca la responsabilidad de Bolsonaro en la movilización de sus seguidores para exigir una intervención militar, poniendo en riesgo la institucionalidad del país y la estabilidad democrática.
Paralelamente, la causa alcanza también a su hijo, Eduardo Bolsonaro, quien está siendo investigado por “coacción” a la justicia para interferir en el juicio a su padre. La Corte identificó que el diputado amenazó con sanciones económicas y la aplicación de medidas punitivas contra jueces.
La investigación sobre Eduardo Bolsonaro se desarrolla mientras Brasil y Estados Unidos trabajan para normalizar relaciones comerciales y diplomáticas tensionadas por el caso. Washington impuso sanciones y aranceles punitivos que afectaron exportaciones brasileñas, aunque recientemente retiró algunos gravámenes sobre café y carne.
El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, se reunió con su homólogo estadounidense, Marco Rubio, para avanzar en la resolución de disputas comerciales, luego de encuentros previos entre Lula y Trump.
La Corte brasileña continúa su proceso contra Eduardo Bolsonaro a través de una votación virtual que se extenderá hasta la medianoche del próximo viernes, mientras el diputado asegura que no ha sido notificado formalmente y ha criticado el procedimiento en sus redes sociales.
La decisión de la Corte representa un mensaje firme sobre la vigencia del Estado de derecho en Brasil y la responsabilidad de los líderes políticos, al tiempo que marca un hito en la historia reciente del país al sancionar intentos de subversión democrática.


