La Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) emitió medidas cautelares a favor de Jorge Glas, exvicepresidente de Ecuador, actualmente recluido en la cárcel de máxima seguridad La Roca.
El tribunal solicitó al Estado ecuatoriano asegurar la salud física y mental de Glas, así como proteger sus derechos a la integridad personal y a la vida, en el marco de los principios de derechos humanos.
La resolución, notificada este lunes a la defensa de Glas, fue originalmente emitida el 17 de octubre, atendiendo solicitudes presentadas en julio por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), informó la abogada Sonia Vera en su cuenta de X.
Entre las medidas, la Corte exigió garantizar el acceso del exvicepresidente a visitas familiares, de sus representantes legales y de sus médicos de confianza, aunque no autorizó su traslado a un régimen domiciliario terapéutico ni a otro centro penitenciario.
Glas se encuentra recluido tras el asalto policial del 5 de abril de 2024 a la embajada de México en Quito, donde se había refugiado tras recibir asilo diplomático, un operativo que provocó un quiebre en las relaciones bilaterales entre Ecuador y México.
El tribunal señaló que existe un “riesgo cierto de daños irreparables” si no se asegura la atención adecuada del exfuncionario, advirtiendo que su salud podría agravarse de forma permanente.
Para garantizar un monitoreo efectivo, la Corte ordenó mantener una mesa técnica que facilite la comunicación entre médicos tratantes y representantes de Glas, permitiendo el seguimiento continuo de su estado de salud y la emisión de recomendaciones.
El Estado tiene un plazo máximo de un mes, desde la notificación de la resolución, para informar sobre las acciones implementadas, y deberá presentar reportes cada tres meses hasta que la Corte determine el levantamiento de las medidas.
Jorge Glas cumple actualmente una condena de ocho años por dos sentencias firmes de corrupción: una de 2017 por asociación ilícita en el caso Odebrecht y otra de 2020 por cohecho en el caso Sobornos, proceso que también condenó al expresidente Rafael Correa.
Recientemente, Glas recibió una nueva condena de 13 años por peculado durante la reconstrucción tras el terremoto de 2016, que lo llevó a solicitar asilo en la embajada mexicana antes de su detención forzada.


