Congreso peruano declara persona non grata a presidenta de México tras asilo a Betssy Chávez

Con 63 votos a favor, el Congreso peruano aprobó declarar persona non grata a Claudia Sheinbaum, cuestionando el asilo otorgado a la exprimera ministra Betssy Chávez. La medida generó un intenso debate sobre la injerencia extranjera y la política de asilo en la región.

El Congreso de la República del Perú aprobó este jueves una moción que declara persona non grata a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, por el asilo político concedido a Betssy Chávez, ex primera ministra del gobierno de Pedro Castillo. La votación culminó con 63 votos a favor, 34 en contra y cinco abstenciones.

Durante el debate, legisladores de izquierda defendieron el asilo otorgado a Chávez, mientras que sectores de la derecha y centro cuestionaron la medida, considerando que constituye una interferencia en los asuntos internos de Perú.

Algunos congresistas señalaron un aparente doble estándar, al cuestionar que la declaración solo afectara a mandatarios de tendencia izquierdista, y compararon el caso con otros asilos otorgados en la región, como el del presidente colombiano Gustavo Petro.

El ex primer ministro Guido Bellido señaló que, según la misma lógica, también se debería haber declarado persona non grata al presidente brasileño, Lula da Silva, quien concedió asilo a Nadine Heredia, esposa del expresidente peruano Alan García, acusada por lavado de activos.

La moción presentada por la Comisión de Relaciones Exteriores sostiene que Claudia Sheinbaum ha adoptado una postura hostil hacia Perú desde que asumió la presidencia en octubre de 2024, al expresar su apoyo al expresidente Pedro Castillo, destituido tras intentar disolver el Congreso en 2022.

El texto señala que Sheinbaum ha desconocido el proceso constitucional que condujo a la vacancia de Castillo y la asunción de la presidenta Dina Boluarte, y que ha solicitado su excarcelación, refiriéndose a Castillo como “legítimo presidente del Perú”.

Según la moción, estas declaraciones constituyen una intromisión en la soberanía peruana y podrían afectar la cooperación bilateral en áreas como comercio, seguridad y migración. La Comisión invocó la Doctrina Estrada y los principios de no intervención de la Carta de las Naciones Unidas.

Por su parte, el Gobierno de México rechazó la decisión peruana y calificó la medida como “excesiva y desproporcionada”. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) destacó que el asilo concedido a Betssy Chávez se ajustó al derecho internacional y a principios humanitarios reconocidos en la región.

México defendió que la ex primera ministra había denunciado persecución política y violaciones a sus derechos humanos desde su detención en 2023, y que su solicitud de asilo fue evaluada de acuerdo con la Ley sobre Refugiados y la Constitución mexicana.

La SRE recordó que el asilo es un acto humanitario legítimo y que solo el Estado asilante puede calificar la naturaleza de la persecución, según la Convención sobre Asilo Diplomático de Caracas y la práctica internacional de la ONU.

La ruptura diplomática se enmarca en tensiones históricas entre Lima y Ciudad de México, iniciadas en 2022 con la negativa de AMLO a reconocer a Dina Boluarte y el otorgamiento de asilo a la familia de Pedro Castillo. Sheinbaum ha mantenido esta política.

Finalmente, el gobierno mexicano reiteró su respeto por Perú y expresó la esperanza de restablecer la normalidad diplomática, subrayando los históricos lazos de amistad y cooperación que unen a ambos países en la región.