El Congreso de Brasil suspendió sus sesiones este martes tras un boicot protagonizado por diputados de la oposición, que demandan la votación de un proyecto para otorgar amnistía a Jair Bolsonaro y otros acusados por los ataques a los tres poderes en enero de 2023.
La protesta se desató justo cuando el Parlamento retomaba actividades tras el receso de julio, y fue encabezada por legisladores del Partido Liberal (PL), principal fuerza opositora y partido de Bolsonaro.
El boicot fue una reacción directa a la orden de arresto domiciliario dictada el lunes por la Corte Suprema contra Bolsonaro, quien enfrenta un juicio por presunto intento de golpe de Estado.
El magistrado Alexandre de Moraes impuso la medida tras constatar que Bolsonaro violó las condiciones de su libertad provisional, especialmente al usar redes sociales a través de terceros, prohibido expresamente.
En señal de protesta, diputados del PL y partidos aliados permanecieron en el hemiciclo con la boca tapada con cinta adhesiva, denunciando lo que califican como censura judicial contra el exmandatario.

La suspensión de la sesión parlamentaria fue declarada por los presidentes de la Cámara y el Senado, quienes llamaron al respeto y al diálogo en medio de una situación de alta tensión.
Los opositores condicionaron la reanudación de las actividades a la discusión y votación del denominado “paquete de la paz”, que incluye la amnistía para los involucrados en los hechos violentos de enero y otras medidas políticas.
Además de la amnistía, el paquete contempla la destitución del juez Alexandre de Moraes y una reforma constitucional para eliminar el fuero privilegiado de legisladores y ex presidentes, buscando procesos judiciales en primera instancia.
El presidente Lula da Silva evitó comentarios directos sobre la situación judicial de Bolsonaro, aunque su partido denunció que la oposición bloquea leyes sociales en represalia.


