Congreso brasileño aprueba norma que flexibiliza permisos ambientales para el sector productivo

La Cámara de Diputados de Brasil reactivó una ley criticada como el mayor retroceso ambiental en más de cuatro décadas. Ambientalistas ya anticipan acciones judiciales y buscan frenar su sanción presidencial.

La Cámara de Diputados de Brasil aprobó hoy, en votación remota y poco antes del COP30, un proyecto que simplifica licencias ambientales, con 267 votos a favor y 116 en contra. El texto permite que proyectos con impacto medio, como minería y agroindustria, obtengan permisos mediante autodeclaración, sin evaluaciones de impacto ni supervisión técnica. 

Los ecologistas advierten que esta reforma afecta cerca del 90% de los trámites de licenciamiento, debilitando la protección de bosques, ríos e incluso áreas indígenas no delimitadas. El proyecto ya fue aprobado en el Senado en mayo; ahora solo resta la firma del presidente Lula da Silva , quien tiene 15 días hábiles para veto o sanción.

Activistas, ONG y expertos califican el texto de “inconstitucional” y el retroceso como el más grave desde los años 80, anunciando acciones ante el Tribunal Supremo.Greenpeace Brasil lo definió como un “golpe mortal” al sistema ambiental, exigiendo un veto total al presidente Lula .

El proyecto incluye la figura de la Licencia Ambiental Especial (LAE), diseñada para priorizar obras “estratégicas”, incluyendo exploración petrolera en el Amazonas.También se amplía el uso de licencias por Adhesión y Compromiso (LAC), donde la autodeclaración del inversor reemplaza estudios y controles previos.

Sectores agrarios y proinversión celebran la medida, argumentando que era necesaria para “modernizar el país y reducir la burocracia” . Desde Instancias como IBAMA y el Observatorio del Clima advirtieron que los cambios amenazan la credibilidad ambiental de Brasil antes del COP30 en la Amazonía.