El Tribunal de Sentencia, conformado por las magistradas Ángela Carolina Jara Vallejos, Cristel Sandrina Müller de Peralta y el juez Augusto Acuña Rojas, dictó una condena total de 40 años contra Víctor Cantero por la muerte de María Ramona Cardozo.
La decisión judicial contempla 30 años de pena privativa de libertad y otros 10 años de medidas de seguridad, considerando la gravedad del hecho y las condiciones de vulnerabilidad en las que se encontraba la víctima.
María Ramona Cardozo, de 37 años, tenía discapacidad motriz y cursaba un avanzado estado de embarazo al momento de su desaparición. La relación que mantenía con Cantero, un exfuncionario de la Policía Nacional, fue clave en el desarrollo del caso.
La familia denunció la desaparición de la mujer el 1 de julio de 2023, luego de perder contacto con ella y advertir que no respondía mensajes ni llamadas. Desde ese momento, se inició una búsqueda que se extendió durante varias semanas.
El hallazgo posterior de restos calcinados en el cerro Cristo Rey de Caacupé marcó el giro definitivo de la investigación. Los estudios forenses confirmaron que correspondían a la víctima.
A partir de esta evidencia, la Fiscalía amplió la imputación inicial que era por abuso sexual en personas indefensas e incorporó los hechos de feminicidio y aborto, considerando las circunstancias del caso.
Durante el juicio, el Ministerio Público expuso pruebas que demostraron que la mujer fue atacada y posteriormente despojada de su vida de manera violenta. El tribunal consideró acreditada la secuencia de los hechos y la responsabilidad directa del acusado.
Los jueces enfatizaron en su fallo que la víctima se encontraba en una situación de extrema vulnerabilidad, tanto por su discapacidad como por su embarazo avanzado, lo cual agravó la conducta criminal del condenado.

La sentencia fue recibida con visible emoción por los familiares de María Ramona, quienes aguardaron más de dos años para obtener una respuesta judicial definitiva.
Blanca Cardozo, hermana de la víctima, expresó entre lágrimas que la condena representa un alivio para toda la familia y un cierre necesario tras un proceso doloroso y prolongado.
“Ahora estaremos más tranquilos en la familia y mi hermana podrá descansar”, manifestó en entrevista con el canal NPY, agradeciendo el trabajo de los investigadores y el acompañamiento recibido.
Para los allegados, la decisión marca el final de una etapa marcada por la incertidumbre y el sufrimiento, y abre la posibilidad de recuperar la calma que les fue arrebatada desde la desaparición de María Ramona.


