La Comisión Europea ha hecho público el acuerdo definitivo de asociación comercial con el bloque Mercosur, un acuerdo que afecta a un mercado de cerca de 700 millones de personas y que cumple con las directrices del Acuerdo de París sobre el Cambio Climático.
El pacto entre la Unión Europea (UE) y Mercosur incluye un innovador “mecanismo de reequilibrio” para dirimir disputas sobre políticas comerciales, así como una cláusula que permite la suspensión del acuerdo si alguna de las partes incumple el compromiso con el acuerdo climático de París, de acuerdo a los documentos divulgados por la Comisión Europea, informa EFE.
Siguiendo su compromiso con la transparencia, el Ejecutivo comunitario publicó el acuerdo completo, alcanzado en Montevideo hace pocos días entre la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y los presidentes de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
A continuación, se presentan los aspectos más destacados de este acuerdo:
Mecanismo de reequilibrio
El nuevo acuerdo establece un mecanismo de reequilibrio que permite a una de las partes solicitar la intervención de un grupo especializado si considera que alguna medida de la otra parte afecta gravemente los beneficios obtenidos bajo el acuerdo.
Solo si dicho grupo confirma que la medida en cuestión ha tenido un impacto negativo significativo, la parte afectada podrá implementar acciones para restaurar el equilibrio comercial.
Este mecanismo se aplica exclusivamente a los efectos comerciales de decisiones que no podían haberse previsto al momento de la firma del acuerdo, y otorga la posibilidad de compensar si las nuevas políticas de una parte afectan los beneficios establecidos.
Aún queda por definir si los países del Mercosur podrán impugnar las regulaciones ambientales de la UE, como las restricciones a productos provenientes de tierras deforestadas o el impuesto al carbono en las fronteras.
Es la primera vez que la UE incorpora este mecanismo de reequilibrio, solicitado por el bloque sudamericano, en uno de sus acuerdos comerciales.
El Acuerdo de París
La incorporación del Acuerdo de París como parte fundamental del tratado entre la UE y Mercosur es una de las cláusulas más destacadas para la Unión Europea, especialmente para Francia, en respuesta a las declaraciones del presidente argentino, Javier Milei, quien amenazó con abandonar el acuerdo tras la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos.
Este nuevo acuerdo establece que si alguna de las partes se retira del Acuerdo de París o actúa de mala fe para socavar, el pacto entre la UE y Mercosur podría suspenderse. Este es el tercer acuerdo de la UE que incluye esta cláusula, tras los alcanzados con Nueva Zelanda y el Reino Unido.
Además, el acuerdo prevé la realización de “consultas urgentes” entre las partes para encontrar una solución consensuada y un período de revisión antes de que cualquier suspensión pueda ser implementada.
Desarrollo Sostenible
Ambas partes han acordado integrar el comercio con el impulso al desarrollo sostenible, un enfoque clave del acuerdo.
Una de las novedades más importantes del pacto es el compromiso de frenar la deforestación. A partir de 2030, las partes se comprometen a implementar acciones para detener este proceso.
Este acuerdo marca un hito, ya que es la primera vez que los firmantes de un tratado sujeto a resolución de disputas asumen un compromiso legalmente vinculante para poner fin a la deforestación.
Impuestos sobre los Automóviles
Los aranceles a la importación de automóviles provenientes del Mercosur se reducirán gradualmente a lo largo de un periodo de entre 18 y 30 años. Argentina y Brasil, las economías más grandes del bloque, enfrentarán tarifas más altas en comparación con Paraguay y Uruguay.
Los vehículos eléctricos e híbridos serán los más beneficiados, con una reducción inicial del 29% en los aranceles una vez que el acuerdo entre en vigor. Esto implica que, por ejemplo, Argentina y Brasil cobrarán solo un 25% de arancel a los autos eléctricos e híbridos europeos. Con el tiempo, estos aranceles disminuirán al 5% en 15 años y llegarán a cero en 18 años.
En cuanto a los vehículos a hidrógeno, los aranceles no experimentarán una reducción hasta seis años después de la implementación del acuerdo, y se espera que alcancen cero en un plazo de 20 años.
Por último, los autos convencionales a gasolina continuarán sujetos a aranceles hasta 2029, con una falta de reducción en los primeros seis años, para priorizar los vehículos que no dependen de combustibles fósiles.
Salvaguardias Bilaterales
El acuerdo comercial establece salvaguardias bilaterales para la importación de automóviles, las cuales permitirán suspender temporalmente el calendario de eliminación de aranceles o reducir de forma temporal las preferencias arancelarias.
Estas medidas de protección se aplicarán únicamente durante el tiempo necesario para mitigar o corregir los posibles efectos negativos y facilitar la adaptación de la industria local. Según el acuerdo, estas salvaguardias no podrán mantenerse por más de tres años, aunque podrán extenderse por un período adicional de hasta dos años si se determina que el daño persiste.
Materias primas: Minerales
No se aplicarán impuestos a las exportaciones brasileñas de materias primas hacia la Unión Europea, como níquel, cobre, aluminio, acero, germanio y galio.
En caso de que Brasil decida implementar impuestos, las exportaciones hacia la UE deberán beneficiarse de una preferencia arancelaria mínima del 50%, sin superar el 25%.
Por su parte, Argentina no cobrará impuestos sobre sus materias primas, aunque se le concederán derechos de exportación sobre productos agrícolas.
El acceso a estas materias primas fue un tema clave durante las negociaciones entre la UE y el Mercosur.


