Este domingo, el actual gobernador de la Región Metropolitana de Santiago, Claudio Orrego, logró su reelección con un 55,02% de los votos en la segunda vuelta de las elecciones regionales de Chile. Su principal contrincante, Francisco Orrego, abogado y comentarista televisivo, obtuvo un 44,98% de los votos, según el Servicio Electoral (Servel), con el 99,27% de los sufragios escrutados.
Tras conocer su victoria, Orrego se mostró confiado al afirmar que la campaña no fue un “plebiscito nacional”, sino una batalla centrada en la región y en el tipo de liderazgo necesario para Santiago. En su discurso de aceptación, destacó que la victoria representaba la preferencia por la moderación sobre la polarización y por el diálogo sobre la confrontación. Además, apeló al respeto mutuo, subrayando el cansancio de la sociedad chilena por la violencia, tanto física como verbal, y haciendo un llamado a erradicar los insultos, especialmente hacia las mujeres.
Como independiente respaldado por los partidos del gobierno, Orrego también resaltó la importancia de superar las divisiones políticas y fomentar el diálogo, algo que definió como fundamental para la prosperidad de la región. “Hoy ha ganado la moderación, la cooperación y el diálogo. Esa es la nueva forma de hacer política”, afirmó.
Por su parte, Francisco Orrego reconoció la derrota y felicitó a su rival por el triunfo. A pesar de la derrota, el abogado destacó el trabajo de su equipo de campaña, calificándola como “tremenda, linda, propositiva y llena de esperanza”. Además, le extendió sus mejores deseos al futuro gobernador y expresó su disposición a colaborar en la mejora de las condiciones de la región.
El presidente Gabriel Boric también celebró los resultados de las elecciones, calificando la jornada como “una muy buena noticia para Chile”. El mandatario valoró el desarrollo ordenado y transparente del proceso electoral, agradeciendo al Servel, a los testigos de mesa, y a las Fuerzas Armadas y de Orden por su labor en la organización del evento.
En su mensaje, Boric también destacó que las elecciones de este domingo fueron la segunda vez en que las máximas autoridades regionales fueron elegidas de manera directa por la ciudadanía, un logro impulsado por la reforma de 2021 durante el mandato de la ex presidenta Michelle Bachelet. En este contexto, el presidente celebró la implementación de la Ley del Royalty Minero, que permitió un mayor financiamiento para las regiones del país.
En términos de distribución de las gobernaciones, la coalición oficialista logró obtener el control de 10 de las 16 regiones en disputa, mientras que la oposición de derecha obtuvo 6. Uno de los triunfos más destacados del oficialismo fue la reelección de Rodrigo Mundaca en la Región de Valparaíso, quien logró un 62,7% de los votos frente al 37,2% de la candidata conservadora María José Hoffmann.
En el sur del país, el independiente René Saffirio consiguió la gobernación de La Araucanía con un 51,3% de los votos, superando al actual gobernador de derecha, Luciano Rivas, quien obtuvo el 48,6%. A su vez, en varias regiones del sur como el Maule y Los Lagos, la derecha consolidó su dominio, pasando de una única gobernación a controlar un total de seis.
Sin embargo, la jornada electoral estuvo marcada por un ambiente de alta tensión política, en parte debido a la controversia en torno al ex subsecretario del Interior, Manuel Monsalve, acusado de violación y abuso sexual. Monsalve, quien se encuentra en prisión preventiva desde el martes, enfrenta cargos por presuntos delitos cometidos contra una subalterna. El caso ha sido objeto de críticas hacia el gobierno de Boric, particularmente por la decisión de mantener a Monsalve en el cargo durante casi 48 horas tras conocerse la denuncia.
A pesar de los avances del oficialismo, los analistas señalan que el total de los votos refleja una paridad entre la izquierda y la derecha. Si bien el oficialismo ha obtenido más gobernaciones, la distribución de votos deja claro que el apoyo a ambos bloques se encuentra dividido, lo que sugiere un escenario de alta polarización política en el país.
Con estas elecciones regionales, Chile continúa consolidando un proceso democrático que se había iniciado con la reforma en 2021, y que, a pesar de las tensiones políticas, sigue marcando hitos importantes en la política local.


