Claudia Sheinbaum exige a Donald Trump frenar el tráfico de armas de EE.UU. a México: “No puede ser solo de un lado”

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reclamó mayor compromiso al gobierno de Donald Trump para detener el flujo de armas que ingresan ilegalmente desde Estados Unidos y terminan en manos del crimen organizado. Señaló que su país ha hecho su parte para contener el tráfico de drogas y pidió reciprocidad: “La seguridad debe construirse en ambos sentidos”.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, lanzó este miércoles un firme reclamo al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al exigir corresponsabilidad en el combate al crimen organizado, con especial énfasis en el tráfico ilegal de armas que, según denunció, fluye principalmente desde el país vecino hacia territorio mexicano.

Durante su conferencia matutina, Sheinbaum destacó que gran parte del armamento que emplean los grupos criminales en México proviene de Estados Unidos. “No puede ser que solo México haga esfuerzos. Esto debe ser de los dos lados”, afirmó, visiblemente crítica ante lo que considera una falta de control fronterizo por parte de Washington.

En este contexto, la mandataria mexicana recordó que, si bien hubo una incautación significativa de armas en EE.UU. hace algunos meses, la colaboración en ese rubro ha disminuido notablemente desde entonces. “Nosotros exigimos que se retome con seriedad el combate al tráfico de armas”, insistió.

Sheinbaum reveló que el tema fue planteado directamente al presidente Trump durante una conversación telefónica. En ese intercambio, le cuestionó cómo es posible que armamento de uso militar, como lanzagranadas, cruce de manera ilegal hacia México sin ser detectado por las autoridades estadounidenses.

“Le pregunté cómo se explica que un lanzagranadas llegue a manos de la delincuencia organizada. ¿Dónde están los controles de su lado?”, relató. Para Sheinbaum, este tipo de negligencias ponen en entredicho el compromiso de Estados Unidos con la seguridad compartida.

La presidenta subrayó que México ha hecho esfuerzos concretos por detener el tráfico de drogas hacia el norte, particularmente de fentanilo y otras sustancias sintéticas. Por eso, insistió, el mínimo esperable es una respuesta similar del otro lado de la frontera.

Durante la conferencia, Sheinbaum también trajo a colación el fallido operativo “Rápido y Furioso”, impulsado hace más de una década durante las administraciones de Barack Obama y Felipe Calderón. El plan, según explicó, pretendía rastrear armas con chips, pero solo sirvió para abastecer a los grupos criminales.

“Las armas entraron, les quitaron el chip y nadie fue sancionado. Ese operativo es el mejor ejemplo de lo que no se debe hacer”, sentenció, en referencia al historial de acciones fallidas y con graves consecuencias para la seguridad regional.

Frente a preguntas sobre posibles medidas económicas, Sheinbaum descartó imponer aranceles a la importación legal de armas desde Estados Unidos. “No creo que eso ayude a frenar el tráfico ilegal. El problema es otro: la falta de control en la frontera”, argumentó.

En paralelo, también criticó la reciente decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos, que desestimó una demanda del gobierno mexicano contra fabricantes de armas por su supuesta responsabilidad en el flujo ilícito hacia cárteles del narcotráfico.

Pese a ese revés judicial, Sheinbaum destacó el compromiso expresado por funcionarios estadounidenses de la ATF, como Daniel Driscoll, quien aseguró que su agencia seguirá colaborando con México en tareas de intercepción y prevención.