La empresa australiana Cortical Labs presentó una computadora biológica que utiliza neuronas humanas vivas cultivadas en laboratorio y capaces de aprender tareas por sí mismas.
El dispositivo, llamado CL1, fue mostrado públicamente jugando el videojuego Doom, donde las neuronas procesaron información en tiempo real y generaron decisiones dentro del juego.
A diferencia de la inteligencia artificial convencional, el sistema utiliza neuronas reales cultivadas sobre un chip de silicio que reciben y envían señales eléctricas.
Cómo funciona la computadora biológica
El CL1 contiene aproximadamente 800.000 neuronas humanas obtenidas a partir de células madre reprogramadas de muestras de piel y sangre de donantes adultos.
Estas neuronas crecen sobre una matriz de electrodos que envía impulsos eléctricos y registra sus respuestas, permitiendo que el sistema procese información y aprenda patrones.
Para la demostración del videojuego se utilizaron alrededor de 200.000 neuronas, que recibieron señales eléctricas equivalentes a los estímulos del juego y generaron acciones como moverse o apuntar.
Un antecedente del sistema fue publicado en 2022 en la revista científica Neuron, donde cultivos neuronales similares aprendieron a jugar Pong en pocos minutos.
Ventaja energética frente a la inteligencia artificial
Uno de los principales argumentos de esta tecnología es su eficiencia energética.
El cerebro humano funciona con unos 20 vatios de energía, una fracción del consumo requerido por los centros de datos que entrenan modelos de inteligencia artificial.
Según el director científico de Cortical Labs, Brett Kagan, un rack con 30 unidades CL1 consume menos de un kilovatio, lo que lo convierte en una alternativa potencial para áreas como robótica adaptativa, investigación médica y modelado de enfermedades neurológicas.
Un nuevo modelo tecnológico
La empresa comercializa el CL1 por 35.000 dólares por unidad y también ofrece acceso remoto a cultivos neuronales vivos mediante un servicio en la nube llamado Wetware as a Service, con un costo aproximado de 300 dólares semanales.
El proyecto ha atraído inversión de In-Q-Tel, un fondo vinculado a la comunidad de inteligencia de Estados Unidos.
Aunque los investigadores aseguran que los cultivos neuronales utilizados no tienen estructuras asociadas a la conciencia, el desarrollo abre un debate científico y ético sobre el futuro de la computación basada en tejido biológico.
Fuente: IEEE Spectrum / Cortical Labs
🚨: A petri dish of human brain cells just learned to play DOOM pic.twitter.com/2giOzG1CSF
— Curiosity (@MAstronomers) March 7, 2026


