Buques y aviones estadounidenses han lanzado recientes ataques contra presuntos narcotraficantes en el Caribe y el Pacífico, generando titulares sobre “golpes letales” a la producción de drogas.
Sin embargo, pobladores de regiones como el Cañón del Micay y la frontera con Venezuela señalan que la economía ilícita sigue su ritmo habitual, pese a la muerte de al menos 30 personas reportadas por Washington.
Según algunos habitantes, incluso la destrucción de embarcaciones podría aumentar los precios de la cocaína, beneficiando indirectamente a los productores locales.
Laura Bonilla, del centro de investigación Pares, sostiene que la intervención estadounidense no impacta el narcotráfico, pues los grupos colombianos se concentran en la producción y control territorial, mientras los carteles internacionales se encargan de la distribución.
La versión de ataques contra guerrilleros del ELN, incluidos supuestos muertos en el Caribe, fue cuestionada por expertos y por la propia organización, que negó tener embarcaciones vinculadas al narcotráfico.
Los carteles mexicanos, como Jalisco Nueva Generación y Sinaloa, lideran actualmente el tráfico hacia mercados internacionales, mientras que el presidente Gustavo Petro ha denunciado violaciones a la soberanía colombiana y la muerte de civiles inocentes, como el pescador Alejandro Carranza.
Colombia mantiene cifras récord de producción de cocaína, con 2.664 toneladas en la última medición de la ONU. El Caribe ha perdido relevancia como ruta principal, dando paso al Pacífico y a países vecinos como Ecuador y Perú.
El gobierno ecuatoriano asegura que el 70 % de la cocaína mundial pasa por sus puertos, reflejando un cambio en la logística del narcotráfico y en los puntos de conflicto regional.
El 15 de octubre, Estados Unidos lanzó su primer ataque en el Pacífico con dos fallecidos; horas más tarde, otro operativo dejó tres muertos, según el Pentágono.
Donald Trump ha acusado a Petro de liderar el narcotráfico en Colombia y ha evaluado sanciones financieras y restricciones diplomáticas, mientras recorta la ayuda estadounidense al país sudamericano.


