A una semana de la segunda vuelta presidencial en Bolivia, los candidatos Rodrigo Paz (PDC) y Jorge Quiroga (Libre) participaron en un debate histórico, organizado por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) en La Paz.
El evento, inédito en la forma y el contexto, permitió a los aspirantes presentar sus propuestas económicas y políticas frente a los votantes, con miras a la elección del domingo 19 de octubre.
Ambos coincidieron en la necesidad de reducir el gasto público y modificar los subsidios a los combustibles, con el objetivo de estabilizar una economía golpeada por la escasez de dólares, inflación de dos dígitos y falta de combustibles durante más de dos años.
Quiroga propuso medidas más agresivas, incluyendo financiamiento externo inmediato, mientras que Paz apostó por un ajuste gradual y ordenamiento interno de las finanzas, defendiendo que “cuando el dinero no se roba, alcanza”. La principal diferencia radica en la búsqueda de créditos internacionales: Quiroga sí, Paz no.
El exmandatario también presentó un programa llamado “un país de propietarios”, que incluye titularidad individual de tierras y participación de mayores de 18 años en empresas estatales. Paz, por su parte, planteó “capitalismo para todos”, con perdón de multas tributarias, reducción de aranceles y redistribución presupuestaria con enfoque regional.
En los otros cinco ejes temáticos —contención social, justicia, seguridad ciudadana y jurídica, salud y educación, hidrocarburos y litio, minería, agricultura y turismo— ambos candidatos ofrecieron ideas vagas y sin diferencias sustanciales, dejando a la población con pocas certezas sobre cómo se implementarán.
El analista Armando Ortuño criticó la falta de pedagogía en las exposiciones. Señaló que Paz dependió de apuntes durante toda la intervención, debilitando sus mensajes, y que Quiroga insistió demasiado en traer dólares al país, simplificando un tema complejo.
La activista Maria Galindo calificó el debate como “generalista” y afirmó que no hubo un ganador claro, cuestionando la ausencia de soluciones concretas frente a la crisis: “¿Quién va a pagar la crisis?”, preguntó.
Durante su cierre, Quiroga prometió cambios profundos y pidió mantener viva la esperanza para construir “una Bolivia grande, justa y próspera”.
Paz, ganador de la primera vuelta, se refirió a cerrar un periodo histórico y encarar un futuro extraordinario, pero cometió un lapsus al usar el nombre de la alianza de Quiroga al invitar a votar, lo que generó reacciones en redes sociales.
Previo al debate, la última encuesta mostraba ventaja para Quiroga, con 44,9% de intención de voto frente al 36,5% de Paz, mientras un 20% de votantes permanecía indeciso, factor que podría definir la elección el próximo domingo.


