Belém será la capital simbólica de Brasil durante la COP30

El Senado brasileño aprobó que la ciudad amazónica de Belém asuma temporalmente la capitalidad del país durante la cumbre climática de la ONU. Aunque la medida es simbólica, busca resaltar el compromiso ambiental del gobierno de Lula da Silva, en medio de cuestionamientos por los costos y la capacidad de la sede.

El Senado de Brasil aprobó este martes para que Belém se convierta, de manera simbólica, en la capital del país durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30), que se celebrará entre el 11 y el 21 de noviembre próximo.

La medida, que ya había sido aprobada por la Cámara de Diputados, solo espera la sanción del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien fue el principal impulsor de la propuesta.

Con esta autorización, los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial podrán operar temporalmente desde Belém, trasladando sus actividades desde Brasilia durante los días de la cumbre.

El gesto, más político que administrativo, busca proyectar la imagen de Brasil como un líder ambiental comprometido con la defensa de la Amazonía, una región clave para el equilibrio climático del planeta.

No obstante, la decisión también ha reavivado las dudas sobre la infraestructura de Belém, una ciudad de 1,3 millones de habitantes que enfrentará el desafío de recibir a unos 50.000 asistentes de todo el mundo.

Los altos costos del alojamiento y la especulación inmobiliaria ya encendieron las alarmas entre las delegaciones internacionales. Algunos países, especialmente africanos, advirtieron que podrían desistir de participar si los precios continúan en alza.

A pesar de las críticas, Lula ha insistido en mantener la sede en Belém, destacando que será la primera vez que una cumbre climática de la ONU se realice en una región selvática.

El mandatario considera que realizar el evento en la Amazonía no solo tiene un valor simbólico, sino que representa una oportunidad para que el mundo vea de cerca la realidad ambiental y social de la región.

Durante la COP30, los representantes de 198 países discutirán sobre reducción de emisiones, adaptación al cambio climático y la transición energética hacia fuentes renovables.

El Gobierno brasileño incluso decidió adelantar la reunión de jefes de Estado para los días 6 y 7 de noviembre, con el fin de garantizar un inicio ordenado y un marco político sólido.

“El adelanto permitirá reflexionar sin la presión logística de la ciudad y organizar mejor la ceremonia de apertura”, explicó Valter Correia, secretario extraordinario para la COP30.