Banco Mundial destaca plan del Gobierno argentino contra el narcotráfico en Rosario

En su último informe sobre crimen organizado, el Banco Mundial elogió el operativo de seguridad del gobierno argentino en Rosario, que logró reducir en un 65% los homicidios. La estrategia incluye medidas carcelarias más estrictas y el despliegue de fuerzas federales para recuperar el control del territorio frente al avance de bandas narco.

El Banco Mundial reconoció al operativo “Plan Bandera”, impulsado por el gobierno de Javier Milei en Rosario, como una intervención exitosa contra la violencia narco. Según el organismo, esta estrategia permitió una disminución del 65% en la tasa de homicidios en la ciudad santafesina, considerada una de las más afectadas por el crimen organizado en Argentina.

El informe “Crimen Organizado y Violencia en América Latina y el Caribe” destacó especialmente el endurecimiento del régimen carcelario en marzo de 2024. Este cambio generó una reacción violenta por parte de bandas como “Los Monos”, que ordenaron asesinatos al azar como represalia, pero no logró doblegar la respuesta estatal.

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, celebró el respaldo del Banco Mundial y señaló que los resultados muestran una ciudad “que ya no está en manos del crimen, sino donde manda la ley”. Subrayó también la implementación del sistema de alto riesgo en las cárceles, que limitó la capacidad operativa de los líderes narco desde prisión.

Patricia Bullrich y el subsecretario Federico Angelini. Foto: (Infobae)

Desde hace más de una década, Rosario enfrenta niveles de violencia muy por encima del promedio nacional. En 2023, la ciudad registró 22 homicidios por cada 100.000 habitantes, una tasa cinco veces mayor a la del resto del país. Esta cifra está directamente vinculada al narcotráfico y a las disputas territoriales entre bandas rivales.

El Banco Mundial remarcó que, a pesar del encarcelamiento de los cabecillas de Los Monos, la corrupción en el sistema penitenciario les permitió continuar operando desde la cárcel. En 2022, incluso atentaron contra la residencia de un juez que había ordenado el traslado de uno de sus líderes.

El Plan Bandera contempló una reforma integral del sistema carcelario: prohibición de teléfonos móviles, inspecciones sorpresivas, separación de internos por bandas y mayores controles a las visitas. En paralelo, se desplegaron 1.400 agentes federales para reforzar la seguridad en las calles.

Federico Angelini, subsecretario de Intervención Federal, explicó que la clave del éxito fue la combinación de decisión política, firmeza institucional e inteligencia criminal. Rechazó que se haya especulado políticamente con la violencia y resaltó que en los momentos más duros no se retrocedió.

El informe también advirtió sobre los riesgos de represalias cuando se intervienen cárceles dominadas por bandas. Sin embargo, sostuvo que experiencias como la de Rosario demuestran que es posible avanzar cuando hay coordinación y voluntad sostenida entre los distintos niveles del Estado.

El Banco Mundial comparó el caso argentino con la situación en otros países de la región y destacó que, si bien Argentina tiene una baja tasa de homicidios en términos generales, Rosario representa una excepción grave que requería medidas extraordinarias.

Finalmente, el informe sugirió a los gobiernos de América Latina interrumpir las comunicaciones en cárceles, aplicar regímenes especiales para líderes criminales y evitar el contacto entre internos de bajo perfil con miembros de bandas organizadas.

Como alternativa para reducir el hacinamiento y evitar la criminogénesis carcelaria, el Banco Mundial recomendó implementar programas como el monitoreo electrónico. En Argentina, esta medida ya ha mostrado reducir la reincidencia en un 50%.

Desde el Ejecutivo nacional insisten en que el Plan Bandera es una política de Estado a largo plazo. Aseguran que seguirá en marcha con ajustes según evolucione la situación, y lo presentan como un modelo posible para otras ciudades golpeadas por el narcotráfico.