La influencer brasileña Melissa Said, conocida por su activismo a favor de la legalización del cannabis y su fuerte presencia en redes sociales, fue arrestada ayer jueves en Salvador, Bahía, tras una operación policial que la mantuvo prófuga durante más de 24 horas.
La detención forma parte de la operación “Erva Afetiva”, desplegada por la Policía Civil de Bahía con el objetivo de desarticular una presunta red de tráfico de drogas y lavado de activos que, según los investigadores, estaba encabezada por la propia Said.
La joven de 28 años contaba con más de 340.000 seguidores en Instagram, donde compartía contenido sobre el uso del cannabis y defendía abiertamente su legalización. Su perfil público y activismo generaron amplio interés mediático, lo que amplificó el impacto de su arresto.
De acuerdo con medios locales como O Globo y CNN Brasil, el operativo incluyó el allanamiento simultáneo de cinco propiedades vinculadas a la influencer y a su entorno cercano. En los procedimientos, tres personas fueron detenidas, aunque las autoridades no revelaron todas las identidades.
Durante los registros, los agentes incautaron 1,4 kilogramos de “skank” —una potente variedad de marihuana—, 270 gramos de hachís, varias balanzas digitales, bolsas plásticas, teléfonos celulares, tarjetas bancarias y dos vehículos presuntamente utilizados para transportar drogas.
Según el informe oficial, Melissa Said fue localizada en la casa de una amiga, tras un operativo de inteligencia que permitió rastrear sus movimientos luego de haber evadido la primera fase de redadas. Tras su captura, fue llevada a una dependencia policial para ser interrogada junto a su abogada defensora.
Las autoridades sostienen que la influencer no solo promovía el consumo de cannabis, sino que también habría enseñado a sus seguidores métodos para evadir controles policiales durante el traslado de drogas y, en algunos casos, habría distribuido “kits” con cigarrillos de marihuana en la vía pública.
El director del Departamento Estatal para la Prevención y Represión del Narcotráfico (DENARC), Ernandes Junior, afirmó que la operación tuvo como blanco a una figura pública “que utiliza su influencia digital para incentivar el delito y el consumo de estupefacientes”.
La investigación contra Said comenzó en 2024, luego de que fuera sorprendida con drogas en un aeropuerto. Desde entonces, los agentes siguieron sus actividades financieras, detectaron movimientos sospechosos de dinero y vincularon a supuestos proveedores en los estados de Bahía y São Paulo.
El caso reabre el debate sobre el papel de las redes sociales en la promoción de conductas ilegales, especialmente entre figuras públicas con gran número de seguidores. Los investigadores sostienen que algunos influencers están siendo usados como “pantallas” para actividades criminales.
En su última publicación en Instagram, realizada el 2 de octubre, Melissa Said aparecía fumando lo que parecía ser un cigarrillo de marihuana, mientras debatía sobre los beneficios de la legalización. Esa publicación hoy acumula miles de comentarios tras conocerse su arresto.
Si la justicia confirma las acusaciones, Said podría enfrentar hasta 25 años de prisión por los delitos de tráfico de drogas y lavado de dinero. La influencer había ganado notoriedad en 2022, tras el fallecimiento de su esposo, el también creador de contenido Tássio Bacelar, quien murió en un accidente de bicicleta en 2023.


