Este miércoles se activó oficialmente la campaña presidencial en Chile. Ocho candidaturas comenzaron su despliegue territorial y digital de cara a las elecciones del próximo 16 de noviembre, donde se definirá al nuevo presidente de la República, así como la renovación parcial del Congreso Nacional.
Durante los casi dos meses que dura el periodo legal de propaganda, los postulantes podrán difundir sus propuestas en medios tradicionales, plataformas digitales, y mediante acciones presenciales en la vía pública. La normativa permite también el uso de banderas, vestimentas alusivas y la entrega de materiales informativos.
En esta elección están habilitadas para votar más de 15,7 millones de personas. Además del jefe de Estado, se elegirán 155 diputados y 23 senadores, completando la mitad del Senado, en un proceso que se perfila como decisivo para el futuro político del país.
Las encuestas reflejan un escenario altamente polarizado. Jeannette Jara, del oficialismo de izquierda, y José Antonio Kast, referente de la ultraderecha, aparecen como los favoritos iniciales, con niveles de apoyo que oscilan entre el 24% y el 30%, dependiendo del sondeo consultado.

Jara, militante comunista y exministra de Trabajo del presidente Gabriel Boric, dio inicio a su campaña con un acto simbólico en el Bar Victoria, ubicado en Pedro Aguirre Cerda. La actividad incluyó música, cueca y discursos con tono social. “Queremos un país donde trabajar permita vivir con dignidad”, declaró.
La candidata estuvo acompañada por figuras emblemáticas del progresismo, como la exministra del Interior Carolina Tohá, quien también compitió por la presidencia y defendió la candidatura de Jara frente a Kast. “Chile será mejor con Jara”, afirmó en su discurso.
Mientras tanto, Kast inició su tercera campaña presidencial con actividades en terreno en distintas comunas de la Región Metropolitana. Sus seguidores organizaron banderazos, actos musicales y entregas de volantes, con una puesta en escena centrada en el orden, la seguridad y los valores tradicionales.
El líder del Partido Republicano evitó confrontaciones directas, pero su equipo apuntó contra la “agenda ideológica” de la izquierda, en especial en temas de educación, inmigración y orden público. Su reciente reunión con la primera ministra italiana Giorgia Meloni fue destacada como una señal de alianzas internacionales.
Por su parte, Evelyn Matthei, representante de la derecha moderada y tercera en los sondeos, comenzó su campaña acompañada por alcaldes de sectores acomodados de Santiago. La exministra de Piñera apeló a la cercanía con los municipios como carta de presentación. “Los alcaldes saben lo que pasa en las calles”, afirmó.

Matthei busca posicionarse como una alternativa “realista” entre los extremos, aunque su campaña deberá remontar una intención de voto que se mantiene estable, pero no ha logrado despegar frente a sus rivales más polarizados.
Los otros cinco candidatos —Franco Parisi, Johannes Kaiser, Harold Mayne-Nicholls, Marco Enríquez-Ominami y Eduardo Artés— también iniciaron sus actividades proselitistas, aunque con menor cobertura mediática y presencia territorial. Aun así, representan miradas diversas que podrían incidir en una eventual segunda vuelta.


