Argentina rechaza acusaciones de Maduro sobre complot y exige liberación de gendarme detenido

El gobierno de Argentina calificó de "complot ridículo" las acusaciones del presidente venezolano Nicolás Maduro contra Nahuel Gallo, un gendarme argentino detenido en Venezuela. La ministra Patricia Bullrich pidió su inmediata liberación.

El gobierno de Argentina ha rechazado de manera contundente las recientes acusaciones realizadas por el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, quien vinculó a un gendarme argentino, Nahuel Gallo, con un supuesto complot para atentar contra la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, y otros funcionarios del régimen chavista. Maduro, en un discurso realizado el pasado lunes, aseguró que Gallo, detenido en Venezuela desde diciembre de 2023, formaba parte de un grupo de “mercenarios” que operaban con el objetivo de desestabilizar el gobierno bolivariano.

La ministra de Seguridad de Argentina, Patricia Bullrich, reaccionó rápidamente a estas acusaciones, tildandolos de “complot ridículo” y acusando al presidente venezolano de difundir mentiras. En su cuenta de X (anteriormente Twitter), Bullrich instó al gobierno venezolano a liberar a Gallo y subrayó que tales acusaciones solo reflejaban la “desesperación” del régimen de Maduro, al que calificó como “un régimen asesino que está llegando a su fin”. La funcionaria también hizo un llamado a la comunidad internacional a tomar nota de lo que consideró un atropello injustificable contra un ciudadano argentino.

La acusación de Maduro, que también fue respaldada por su número dos, Diosdado Cabello, se centra en la supuesta participación de Gallo en un plan para atentar contra Rodríguez. Según Maduro, el operativo de “mercenarios” había sido orquestado desde el sur de América, y agregó que el gobierno argentino, liderado por Javier Milei, estaría directamente involucrado en lo que describió como una “agresión fascista” contra Venezuela.

El mandatario venezolano no solo mencionó a Gallo, sino que amplió su discurso al asegurar que los detenidos –125 personas de 25 nacionalidades diferentes– estaban planeando una serie de ataques terroristas, que incluían atentados contra figuras clave del chavismo y actos violentos dirigidos a desestabilizar la infraestructura pública del país. Según Cabello, las primeras investigaciones apuntaron a que la principal misión de los “terroristas” era atentar contra Delcy Rodríguez, quien también se desempeñaba como ministra de Hidrocarburos.

Estas acusaciones han elevado aún más la tensión diplomática entre ambos países, especialmente considerando que el gobierno venezolano ha optado por no presentar pruebas concretas que respalden sus afirmaciones. En respuesta, el gobierno argentino ha insistido en que Gallo es un funcionario legítimo de su país y que su detención y acusación son completamente infundadas. Además, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina ha reclamado la liberación inmediata del gendarme y la restitución de su libertad en base a lo que considera una acusación sin fundamento.

El caso ha adquirido una dimensión internacional dado que la detención de Gallo ocurre en un contexto de relaciones tensas entre Venezuela y varias naciones, especialmente las que critican la administración de Maduro y su manejo de los derechos humanos. En diciembre de 2023, la Fiscalía venezolana inició una investigación formal contra Bullrich y el canciller argentino, Gerardo Werthein, a raíz de este incidente.

El gobierno argentino, por su parte, ha reiterado que el caso de Gallo es parte de una estrategia para presionar y desacreditar a aquellos que critican al régimen de Maduro. La detención del gendarme, quien habría ingresado a Venezuela como parte de una misión de seguridad internacional, se ha convertido en un símbolo de la fricción entre las políticas exteriores de ambos países.

En medio de este conflicto, la comunidad internacional observa con atención, ya que las relaciones diplomáticas entre Argentina y Venezuela han sido históricamente complejas. Durante el gobierno de Alberto Fernández, Argentina adoptó una postura más conciliadora hacia Venezuela, pero con la llegada de Javier Milei a la presidencia, el tono ha cambiado considerablemente, con un enfoque más crítico hacia la administración de Maduro.

Mientras tanto, la situación de Nahuel Gallo sigue sin resolverse. El gendarme continúa detenido en Venezuela bajo cargos que la parte argentina considera falsos. A medida que el caso avanza, las tensiones entre ambos países no parecen disminuir, y la presión sobre el gobierno venezolano para que libere al detenido aumenta tanto en Argentina como en diversos foros internacionales.