Argentina eliminará la figura de feminicidio del Código Penal

El ministro de Justicia de Argentina, Mariano Cúneo Libarona, anunció la eliminación de la figura de feminicidio del Código Penal, argumentando que se debe defender la igualdad ante la ley para todos los ciudadanos.

El ministro de Justicia de Argentina, Mariano Cúneo Libarona, confirmó este viernes la decisión del Gobierno de eliminar la figura del feminicidio del Código Penal del país. A través de sus redes sociales, Cúneo Libarona expresó que esta modificación responde a la necesidad de promover la igualdad ante la ley, tal como se establece en la Constitución Nacional de Argentina. Aseguró que “ninguna vida vale más que otra”, y justificó su postura asegurando que no hay razones para crear una distinción entre homicidios cometidos contra mujeres y hombres.

La medida, que implica una modificación de la Ley 26.791 del Código Penal, fue criticada por diversos sectores de la sociedad, ya que la figura de feminicidio fue establecida en 2012 durante el gobierno de Cristina Fernández, con el fin de castigar con prisión perpetua a quienes cometieran homicidios contra mujeres cuando estuvieran mediadas por violencia de género. Cúneo Libarona cuestionó el concepto de feminismo, señalando que se trata de “una distorsión del concepto de igualdad” y un intento de “llenarse los bolsillos” mientras “desmedrar al hombre”. Según el ministro, el feminismo pone a un género contra otro en lugar de fomentar la igualdad real entre ambos.

Por otro lado, el presidente de Argentina, Javier Milei, se ha alineado con la postura de su ministro de Justicia. Durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, Milei arremetió contra la figura del feminicidio, asegurando que esta medida “legaliza de hecho que la vida de una mujer vale más que la de un hombre”. Estas declaraciones evidencian el continuo rechazo de la administración de Milei a lo que denomina la “ideología de género” y sus diferencias con las políticas anteriores sobre igualdad de género.

El cambio de enfoque del Gobierno argentino también ha afectado la infraestructura creada para atender a las mujeres víctimas de violencia de género. Una de las primeras decisiones de Milei fue la eliminación del Ministerio de las Mujeres, Género y Diversidad, así como la reestructuración de organismos dedicados a la protección de las mujeres. En esta línea, se rebajó la jerarquía de la dirección encargada de la Línea 144, el número de emergencias para casos de violencia machista. Estas decisiones han generado polémica, especialmente cuando en paralelo, las cifras de feminicidios en el país continúan siendo alarmantes.

Según datos de organizaciones feministas como Mujeres de la Matria Latinoamericana (Mumalá), en 2024 se registraron entre 255 y 294 feminicidios, una cifra que contradice los reportes del Gobierno, que aseguran que las muertes por violencia machista han disminuido un 10% respecto al año anterior. Mumalá, por ejemplo, indicó que un feminicidio ocurre cada 34 horas en el país, una tasa preocupante que refleja la gravedad de la violencia contra las mujeres.

El informe de Mumalá también señala que el 12% de las víctimas de feminicidios en 2024 habían denunciado a su agresor, el porcentaje más bajo registrado en los últimos nueve años. Esto subraya las dificultades para que las mujeres se enfrenten a la violencia de género de manera efectiva, a pesar de los esfuerzos de organizaciones y activistas que han luchado por visibilizar este flagelo.

La postura del Gobierno de Milei y Cúneo Libarona ha generado un debate profundo sobre el enfoque del Estado hacia los derechos de las mujeres y la violencia de género en Argentina. Por un lado, los defensores de la eliminación del feminicidio sostienen que se trata de una cuestión de igualdad ante la Ley, mientras que las organizaciones feministas critican este giro como un retroceso en la lucha por los derechos de las mujeres y en la protección de las víctimas de violencia de género.

Es importante resaltar que la eliminación de la figura del feminicidio del Código Penal no implica la eliminación de las penas por homicidios cometidos con violencia de género, pero sí una modificación en cómo se categorizan estos crímenes. Este cambio podría tener implicaciones profundas en la forma en que se percibe y combate la violencia machista en Argentina.

Este debate sobre el feminicidio y la igualdad ante la ley refleja una tensión entre la necesidad de proteger a las mujeres y los derechos de todos los ciudadanos por igual, así como la evolución del pensamiento político en relación con la violencia de género en América Latina. Los próximos meses serán cruciales para observar cómo se desarrolla este tema, especialmente en el marco de la creciente violencia contra las mujeres en Argentina.