Aprobación de la Ley de ingresos 2025 en México: un paso hacia la equidad fiscal, pero con dudas sobre su viabilidad

La Cámara de Diputados de México aprobó la Ley de Ingresos para 2025, con una proyección histórica de 9.3 billones de pesos. A pesar del respaldo oficial, la oposición cuestiona los riesgos fiscales y el endeudamiento.

La Cámara de Diputados de México aprobó este martes la Ley de Ingresos de la Federación para 2025, con 344 votos a favor y 114 en contra. El nuevo paquete fiscal, que anticipa ingresos por 9.3 billones de pesos (451.456 millones de dólares), ha sido calificado por el oficialismo como un avance hacia una mayor equidad fiscal, pero también ha generado preocupaciones sobre los riesgos de un endeudamiento excesivo.

Este proyecto de ley incluye una proyección histórica de ingresos tributarios por 5.3 billones de pesos, más de un billón en ingresos por financiamiento y contribuciones a la seguridad social. La mayor parte de los ingresos se destinará a financiar el gasto público, aunque también se contemplan medidas de apoyo para Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que enfrentan altos niveles de endeudamiento.

A pesar del amplio apoyo del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), el proyecto ha sido fuertemente criticado por la oposición. Legisladores del Partido Acción Nacional (PAN) calificaron la iniciativa como una medida irresponsable que aumentará la deuda del país sin beneficios tangibles para la población. Diana Estefanía Gutiérrez Valtierra advirtió que la ley no logrará el crecimiento económico proyectado, citando las bajas expectativas de agencias calificadoras como Moody’s y HR Ratings.

Por su parte, el diputado Alfonso Ramírez Cuéllar defendió el proyecto, resaltando que la Ley de Ingresos asegura finanzas estables y una reducción del déficit fiscal, apuntando a un equilibrio económico en los próximos años. Según Ramírez Cuéllar, la ley representa una oportunidad para modernizar la hacienda pública y mejorar la recaudación de impuestos, con énfasis en la lucha contra la evasión fiscal.

El debate se centró en la viabilidad de este ambicioso plan, especialmente cuando se contempla un endeudamiento neto de hasta 1.58 billones de pesos, y una deuda externa de 15,500 millones de dólares. Los opositores consideraron este enfoque una “hipoteca al futuro”, cuestionando si los beneficios de la ley realmente impactarán de manera positiva en la población mexicana.

Mientras tanto, el gobierno federal argumenta que la ley no implica el aumento de impuestos y que las proyecciones son realistas. Para los legisladores de Morena, como la diputada Carol Antonio Altamirano, la ley es una herramienta que fortalece la hacienda pública y garantiza un sistema fiscal más justo.

A pesar de la división de opiniones, la aprobación de la Ley de Ingresos 2025 marca un hito en el panorama económico de México. Sin embargo, la verdadera prueba será cómo se implementan estas políticas y si los objetivos fiscales realmente contribuirán a mejorar la estabilidad económica y social del país en los próximos años.