El reciente derrame de 50.000 litros de combustible en un camión cisterna, ocurrido en inmediaciones de la avenida Madame Lynch en Asunción, generó preocupación en la ciudadanía y en las autoridades por el riesgo de contaminación del agua potable.
El incidente ocurrió a escasos 300 metros de la toma de agua de la Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (Essap) en Viñas Cué, muy cerca del riacho San Francisco, afluente del arroyo Itay.
La reacción de las autoridades ambientales fue criticada por la tardanza en la intervención: pasaron más de diez horas desde el derrame hasta que se inició el control en el sitio, aumentando la inquietud sobre la posible afectación del recurso hídrico.
Sin embargo, el presidente de Essap, Luis Fernando Bernal, afirmó en una entrevista radial que el agua potable no está en riesgo y que se llevan a cabo estrictos controles cada 30 minutos en la boca de succión para evitar la entrada del combustible.
Bernal explicó que, en caso de detectarse la presencia de gasoil, se cerrarán las compuertas y se activará un sistema de tratamiento con carbón activado para garantizar la pureza del agua.
Más allá de este caso puntual, el titular de la empresa estatal alertó sobre un preocupante aumento en los reportes de filtraciones de combustible en distintas zonas del país, muchas vinculadas a estaciones de servicio que poseen tanques de almacenamiento defectuosos o en mal estado.
Aunque Essap no tiene competencia en todo el territorio nacional, Bernal señaló que reciben denuncias sobre contaminación en tanques domiciliarios provocada por filtraciones desde estaciones de servicio cercanas.
Como ejemplo, mencionó un caso reciente en el que un habitante reportó percibir olor a combustible en el agua de su tanque durante varias semanas, lo que evidencia un problema persistente y grave.
El presidente de Essap recordó que el control ambiental es responsabilidad del Ministerio del Ambiente (MADES) y de los municipios, por lo que instó a estas instituciones a ejercer una vigilancia más rigurosa para evitar daños mayores.
En cuanto a la planta de tratamiento, Bernal destacó que la toma principal de Essap se encuentra en el río Paraguay, aguas abajo del riacho San Francisco, lo que reduce las posibilidades de que el derrame alcance el suministro debido al alto caudal del río y a la constante vigilancia.
“Queremos transmitir tranquilidad a la población. Contamos con operadores las 24 horas y realizamos controles de calidad cada media hora. No permitiremos que el agua que llegue a los usuarios contenga rastros de combustible”, afirmó.
Finalmente, Bernal confirmó que ya se puso en contacto con el ministro de Ambiente para coordinar acciones conjuntas y exigió sanciones ejemplares para la empresa responsable del camión cisterna, enfatizando la necesidad de evitar que incidentes de este tipo se repitan.


