El expresidente de Argentina, Alberto Fernández, fue procesado hoy por el juez federal Julián Ercolini en una causa por violencia de género contra su ex pareja, Fabiola Yañez. El magistrado dictó el procesamiento por los delitos de lesiones leves agravadas, lesiones graves y amenazas coactivas. La decisión se produce en medio de una denuncia presentada por la ex primera dama y luego de una investigación judicial que incluye pruebas como fotos de moretones y testimonios de testigos.
El procesamiento tiene lugar luego de que se presentaran pruebas que apuntan a una conducta habitual y continua de violencia de género. En su fallo, Ercolini resaltó la asimetría de poder entre ambos, lo que habría favorecido la perpetración de los abusos. La denuncia incluye detalles de episodios en los que Yañez fue presuntamente agredida físicamente por Fernández, situación que deterioró su salud emocional, según informes psicológicos presentados en la causa.
El juez también destacó la declaración de psicólogos y psiquiatras que confirmaron diversas formas de violencia, tanto psicológica como física y económica. Estas agresiones habrían comprometido seriamente la salud de Yañez, lo que fue considerado determinante para el procesamiento de Fernández. Además, los testimonios apuntaron a una relación marcada por una violencia de carácter repetitivo.
El procesamiento abarca tres delitos graves, que podrían resultar en una condena de hasta 18 años de prisión, si el caso llega a juicio. Sin embargo, el juez Ercolini consideró que no era necesario dictar una orden de detención, ya que Fernández mostró “una actitud positiva al proceso” y siempre se presentó ante la justicia. A pesar de la gravedad de las acusaciones, la decisión de no arrestarlo fue tomada por el magistrado en función de su comportamiento.
El ex presidente, por su parte, rechazó las acusaciones durante su indagatoria, afirmando que él mismo fue víctima de agresiones por parte de Yañez. En su defensa, Fernández argumentó que los moretones en el cuerpo de la ex primera dama fueron el resultado de sus caídas debido a su adicción al alcohol. Aseguró que en situaciones de embriaguez, Yañez lo atacaba y él intentaba defenderse.
El juez Ercolini desestimó los argumentos de Fernández, señalando que las pruebas disponibles refuerzan la versión de Yañez. Según el magistrado, la justificación de Fernández sobre el alcoholismo de la ex primera dama como causa de las lesiones sólo demostraba su desvalorización de la víctima, lo que agrava la situación.
Este procesamiento marca un precedente en la historia judicial de Argentina, ya que es la primera vez que un ex presidente enfrenta cargos por violencia de género. La denuncia de Yañez y la intervención de la justicia subrayan la gravedad de los hechos y la necesidad de abordar las agresiones dentro de una relación de poder desigual, como la que se vivió entre Fernández y Yañez.
La defensa de Fernández, a cargo de la abogada Silvina Carreira, tiene la posibilidad de apelar la decisión ante la Cámara Federal. En su apelación, podrían argumentar en favor de una revisión del procesamiento y de la desestimación de las acusaciones. No obstante, el fallo de Ercolini deja en claro que las pruebas contra el ex presidente fueron suficientes para avanzar con el caso.
En otro aspecto de la causa, el juez levantó la prohibición de salida del país que pesaba sobre Fernández desde el inicio de la investigación en agosto pasado. Sin embargo, la nueva decisión exige que el ex mandatario informe sobre cualquier viaje que implique su ausencia por más de 72 horas. Este es solo el comienzo de un proceso judicial que podría tener consecuencias importantes en la carrera política y pública del ex presidente.
Este fallo llega en un contexto de creciente atención pública sobre los abusos de poder dentro de las relaciones políticas y privadas, y subraya el compromiso de la justicia para abordar las denuncias de violencia de género, sin importar la posición de quien sea acusado.


