Este miércoles, un grupo de 174 migrantes venezolanos deportados por Estados Unidos regresó al país sudamericano, según informó el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV). El vuelo, operado por la aerolínea estatal Conviasa, hizo una escala en Honduras antes de aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, cerca de Caracas.
A su llegada, los deportados fueron recibidos por el ministro de Servicios Penitenciarios, Julio García, junto a otros funcionarios del gobierno de Nicolás Maduro, además de efectivos de seguridad. Sin embargo, las autoridades evitaron ofrecer declaraciones sobre las condiciones en que se dio el retorno o sobre la situación actual de los migrantes, lo que ha despertado inquietudes.
Según cifras oficiales, con esta llegada ya suman 2.731 los venezolanos deportados desde Estados Unidos, en el marco de los acuerdos migratorios bilaterales implementados desde octubre de 2023. VTV mencionó que los retornados serán objeto de una “revisión” por parte de diversos organismos estatales, sin brindar detalles sobre los procedimientos ni las entidades involucradas.
Paralelamente, crece la tensión diplomática entre Venezuela y El Salvador, luego de que el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, propusiera un intercambio de migrantes por presos políticos venezolanos. La propuesta de Bukele, que incluía la repatriación de 252 venezolanos detenidos en su país, fue rechazada por Maduro, quien calificó al presidente centroamericano de “violador de derechos humanos”.
En respuesta, Bukele acusó al mandatario venezolano de incoherencia y recordó que Caracas ha accedido a intercambios de prisioneros en el pasado, como el caso del empresario Alex Saab. El líder salvadoreño argumentó que su iniciativa busca una solución humanitaria, pero también denunció que los migrantes venezolanos en su país están ligados al crimen organizado, particularmente al grupo Tren de Aragua.


