Tras 31 años de respaldo al fin del bloqueo económico estadounidense contra Cuba, Paraguay modificó su voto en la Asamblea General de las Naciones Unidas y se pronunció a favor de mantener las sanciones. La decisión marca un giro histórico en la política exterior del país, que hasta ahora había acompañado la condena internacional a esa medida.
La resolución, presentada este miércoles, fue aprobada por 165 votos a favor, siete en contra y 12 abstenciones, según el reporte de la agencia EFE. Aunque no tiene efecto vinculante, representa una clara expresión política de la mayoría de los países miembros de la ONU contra el embargo impuesto por Washington hace 63 años.
Los votos en contra corresponden a Estados Unidos, Israel, Ucrania, Argentina, Paraguay, Hungría y Macedonia del Norte, lo que coloca al país sudamericano dentro del reducido grupo que respalda la continuidad del bloqueo.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, criticó con dureza la postura de esos gobiernos y calificó de “lacayunos” a quienes se alinearon con Estados Unidos, al tiempo de reiterar que el embargo sigue siendo “una violación masiva y sistemática de los derechos humanos del pueblo cubano”.
Paraguay mantiene relaciones diplomáticas plenas con Cuba, con embajadas operativas en Asunción y La Habana. Sin embargo, el voto de este año representa una ruptura con su línea tradicional de apoyo al levantamiento del embargo.
La analista de política internacional Julieta Heduvan señaló que el nuevo posicionamiento del gobierno de Santiago Peña implica “un cambio de rumbo sin precedentes” y una disidencia respecto del consenso internacional. “Desde 1994, Paraguay había votado a favor de levantar el bloqueo. Es la primera vez que ocurre lo contrario”, precisó.
En noviembre de 2023, el gobierno de Peña había respaldado la resolución contra las sanciones, junto con otros 187 países. En aquella ocasión, solo Estados Unidos e Israel votaron en contra. La nueva decisión, por tanto, evidencia un viraje completo en menos de un año.
Durante el gobierno de Fernando Lugo (2008-2012), Paraguay mantuvo una postura abiertamente crítica hacia el embargo y se sumó a las condenas en foros internacionales. Esa línea diplomática se mantuvo hasta ahora, cuando el actual Ejecutivo decidió alinearse con Washington.
En el trasfondo político, analistas vinculan el cambio con el reacercamiento del gobierno de Santiago Peña a Estados Unidos, especialmente tras el levantamiento de las sanciones del Tesoro norteamericano contra Horacio Cartes, líder del Partido Colorado y mentor político del presidente.
Desde la oposición, el Frente Guasu repudió enérgicamente el voto de Paraguay en la ONU, calificándolo de “vergonzoso” y de una “sumisión” a los intereses de Estados Unidos. En un comunicado, la coalición de izquierda señaló que el gobierno “rompió con una tradición diplomática de solidaridad con Cuba y de respeto al derecho internacional”.
El pronunciamiento político del Frente Guasu concluyó afirmando que la decisión del Ejecutivo coloca a Paraguay “del lado equivocado de la historia” y lo aísla de la comunidad internacional, que desde hace más de treinta años condena de manera casi unánime el embargo estadounidense.


