El fallecimiento de un bebé de apenas dos meses en el Hospital Militar encendió las alarmas este viernes, luego de que su madre, Leila Ortega, denunciara un posible caso de negligencia médica durante el procedimiento quirúrgico al que fue sometido el pequeño.
El hecho generó una inmediata reacción del Ministerio Público, que ordenó la intervención de la Fiscalía para determinar las causas del fallecimiento y las circunstancias en que ocurrió.
El médico forense Pablo Lemir, quien examinó el cuerpo del bebé, señaló que existen hallazgos importantes que deben ser analizados con cautela dentro del marco de la investigación fiscal.
Sin embargo, explicó que, por disposición de la fiscala Claudia Penayo, el caso se encuentra bajo “secreto de actuación”, en cumplimiento de los artículos 322 y 323 del Código Procesal Penal.

“Por la relevancia de los hallazgos, la fiscal ha decidido mantener la reserva de las actuaciones y no podemos ofrecer detalles sobre la causa ni las circunstancias de la muerte”, precisó Lemir en declaraciones a la prensa.
El forense aclaró además que, una vez que la investigación avance, la información será primero comunicada a los padres del bebé antes de darse a conocer públicamente. “Cuando la fiscal lo disponga, se convocará a la familia y posteriormente se informará a los medios”, agregó.
Según la denuncia de la madre, tras la cirugía los médicos le aseguraron que el procedimiento había salido bien y que en pocos minutos podría ver a su hijo. Sin embargo, el tiempo pasó y no recibió noticias.
Desesperada, Ortega ingresó al área de quirófano y fue entonces cuando un médico le informó que estaban intentando reanimar al bebé, quien habría sufrido un infarto.
El director del Hospital Militar, Darío Fretes, confirmó que dos profesionales involucrados —el cirujano Carlos Schaerer y el anestesiólogo José Morel— fueron apartados de sus cargos y sometidos a sumario administrativo.
“Estamos colaborando con todas las autoridades competentes y entregamos la historia clínica completa al Ministerio Público”, aseguró Fretes.
De acuerdo con las primeras informaciones, la intervención correspondía a una cirugía por hernia inguinal bilateral; sin embargo, los familiares sostienen que el diagnóstico era solo del lado derecho, lo que abre un nuevo frente de cuestionamientos.
Mientras la investigación avanza bajo estricta reserva, la familia exige justicia y transparencia, en busca de esclarecer si hubo o no responsabilidad médica en la trágica muerte del bebé.


