La jueza penal de ejecución Luz Rossana Bogarín resolvió que Luis Alberto Rojas, de 57 años, recupere su libertad el 11 de noviembre, tras compurgar una condena de 25 años por el asesinato del vicepresidente Luis María Argaña.
Argaña fue asesinado a tiros el 23 de marzo de 1999, cuando circulaba por la vía pública Diagonal Molas casi Venezuela, en un magnicidio que conmocionó al país.
El auto interlocutorio N° 1.964 establece que Rojas participará en programas intensivos de preparación para su reintegración social antes de salir en libertad.
La magistrada ofició a la Penitenciaría Regional de Emboscada para que informe en 48 horas sobre los programas disponibles que orienten al interno sobre la vida en libertad.
Bogarín destacó que la medida responde a la legislación vigente, con el objetivo de garantizar la reinserción y readaptación del condenado, cumpliendo principios de inmediatez, celeridad y economía procesal.
El año pasado, la jueza rechazó las solicitudes de salidas transitorias presentadas por la defensa de Rojas, considerando la gravedad del crimen cometido.
Rojas se encuentra detenido desde el año 2000; su condena fue dictada el 14 de agosto de 2003. Actualmente está alojado en la Penitenciaría Regional de Emboscada, conocida como Granja Ita Pora.
Además de Rojas, fueron condenados Constantino Rodas y Pablo Vera Esteche por el magnicidio. Rodas recibió 25 años de prisión y Vera Esteche fue condenado inicialmente a 20 años, luego reducidos a 18 por la Corte Suprema.
Vera Esteche confesó que Rodas adquirió el automóvil Fiat Tempra utilizado en el atentado y que también participaron Fidencio Vega Barrios y otros implicados.
Respecto a Rojas, Vera Esteche indicó que fue uno de los autores materiales y que disparó contra la camioneta que transportaba a Argaña.
Tras el asesinato, Rojas huyó junto a Fidencio Vega Barrios y fue capturado un mes y medio después cerca de Bahía Blanca, Argentina.
Actualmente, Vera Esteche goza de libertad, mientras Fidencio Vega Barrios continúa prófugo, cerrando un capítulo complejo de la historia judicial del magnicidio que marcó la política paraguaya.


