La Niña ya se instaló y anticipa un verano más caluroso de lo habitual en el Paraguay

El fenómeno climático La Niña comenzó a manifestarse en la región y se prevé que su impacto se sienta con fuerza a partir de los primeros meses del próximo año. Especialistas advierten que el verano 2026 podría registrar temperaturas significativamente elevadas, dejando atrás los días templados de esta primavera.

El fenómeno climático La Niña ya se estableció oficialmente en el país y podría marcar el inicio de un verano más intenso, con temperaturas que superaron los promedios habituales, según confirmaron autoridades meteorológicas.

Eduardo Mingo, titular de la Dirección de Meteorología e Hidrología, explicó que aunque los efectos aún no se perciben con claridad, el fenómeno ya está activo y su impacto se hará evidente con la llegada del verano.

“La Niña ya está instaurada; todavía no sentimos su impacto pleno, pero sí podemos afirmar que nuestro verano será caluroso”, afirmó Mingo en declaraciones a la radio 1020 AM.

El especialista señaló que la primavera actual mantiene un comportamiento templado, distinto al de los últimos años, cuando el calor extremo se adelantaba a esta época del calendario.

“Aparentemente estamos saliendo de la tendencia de los últimos siete o diez años, en los cuales tanto el otoño como el invierno eran inusualmente cálidos. En esta época ya solíamos tener máximas de 36 o 38 grados”, explicó el meteorólogo.

Según los registros históricos, los últimos veranos en el país han estado marcados por prolongadas olas de calor, incremento en la sensación térmica y mayor recurrencia de incendios forestales, efectos que podrían repetirse si La Niña se mantiene activa.

Mingo indicó que, aunque el fenómeno suele provocar lluvias irregulares y descensos de temperatura en otras regiones del continente, en el caso del país su impacto suele traducirse en condiciones más secas y calurosas.

“A diferencia de lo que ocurre en otras zonas de Sudamérica, aquí La Niña puede significar un verano más extremo, con menos lluvias y mayor exposición solar”, puntualizó.

Los pronósticos iniciales apuntan a que el verano 2026 será uno de los más cálidos de la última década, con temperaturas que podrían superar los 40 °C en el norte y el centro del país.

La Dirección de Meteorología reiteró la importancia de prepararse para condiciones climáticas adversas, especialmente en sectores agrícolas y urbanos donde el calor intenso podría afectar la producción y la salud pública.

Se prevé que los próximos informes del organismo amplíen los detalles sobre la evolución del fenómeno y su incidencia en las distintas regiones del territorio nacional.

Mingo cerró señalando que los cambios en los patrones climáticos son cada vez más notorios y que el país debe adaptarse a un escenario donde los veranos tienden a ser más largos, secos y calurosos, lo que plantea nuevos desafíos para la gestión ambiental y energética.