Vilmar Acosta Marques, conocido como “Neneco”, permanece internado en el Hospital Nacional de Itauguá luego de sufrir un aneurisma de aorta mientras cumplía su condena en la Penitenciaría de Tacumbú. El exintendente de Ypejhú cumple una pena de 39 años por haber ordenado el asesinato del periodista de ABC Pablo Medina y su acompañante Antonia Almada en 2014.
La información fue confirmada por el director del hospital, el doctor Miguel Ferreira, quien señaló que Acosta ingresó al área de Terapia Intensiva de Adultos hace aproximadamente tres días debido a la gravedad de su cuadro cardiovascular.
Según explicó Ferreira, el paciente presenta una patología severa, considerada de alto riesgo, que obliga a mantenerlo bajo vigilancia constante y con medicación específica para evitar complicaciones más serias.
El director detalló que el equipo médico se encuentra monitoreando de manera permanente los signos vitales del recluso, ya que el aneurisma requiere un control estricto y un manejo especializado.
La presencia de Acosta en el hospital derivó en un amplio despliegue de seguridad, debido al nivel de peligrosidad atribuido al condenado por autoridades y antecedentes judiciales.
Ferreira mencionó que agentes policiales controlan rigurosamente el acceso a la sala donde se encuentra internado, verificando incluso el ingreso y salida del personal de salud, algo inusual para el funcionamiento cotidiano del centro asistencial.
Este esquema reforzado ha generado quejas entre familiares de otros pacientes, quienes señalan dificultades para circular y un ambiente de tensión provocado por el operativo.
No obstante, el director del hospital insistió en que las medidas son necesarias en situaciones de esta naturaleza, donde se debe garantizar tanto la seguridad como el adecuado tratamiento del interno.
En relación al tratamiento, Ferreira indicó que un equipo de cirujanos cardiovasculares evalúa si el paciente requiere una intervención quirúrgica inmediata o si continuará bajo manejo médico dentro de terapia intensiva.
El médico aclaró que, en la mayoría de los casos, los aneurismas de aorta requieren cirugía, pero la decisión será tomada en las próximas horas, una vez concluidos todos los estudios pertinentes.
El caso de Acosta mantiene alta sensibilidad pública debido a su rol en el doble homicidio de Pablo Medina y Antonia Almada, ocurrido el 16 de octubre de 2014 en un camino rural de Villa Ygatimí, crimen ejecutado por sicarios vinculados al narcotráfico.
Acosta fue condenado en diciembre de 2017 como autor moral del atentado, tras una investigación que reveló su influencia en la zona conocida como la “Frontera Seca”, donde operaba con conexiones directas al crimen organizado.


