El gobierno de Gaza, vinculado a Hamás, denunció hoy que Israel amplió la zona bajo su control desde la entrada en vigor del alto el fuego, lo que consideran una grave violación del acuerdo. Según las autoridades gazatíes, Israel avanzó unos 300 metros hacia el este de la ciudad de Gaza, en las calles Al Shaaf, Al Nazzaz y Bagdad, modificando las líneas previamente establecidas.
Además, acusan al ejército israelí de haber rodeado decenas de familias que viven en esas zonas, impidiéndoles salir, y afirman que el destino de muchos de esos residentes es desconocido tras los bombardeos.
La llamada “línea amarilla” —marca simbólica hasta donde se retiraron las tropas israelíes al pactar la tregua— sigue siendo fuente de tensión. Aun con su repliegue, más del 50 % de Gaza permanece bajo control militar de Israel.
Por otro lado, el Ministerio de Salud de Gaza reportó 25 muertos y más de 77 heridos como saldo de los ataques recientes. Las autoridades culpan su reanudación de la “inacción” de los mediadores, a quienes acusan de no obligar a Israel a respetar sus compromisos.
Desde la tregua, Gaza afirma que Israel ha cometido al menos 393 violaciones del alto el fuego y ha detenido arbitrariamente a 35 ciudadanos palestinos durante incursiones militares.


