Este viernes, miembros del Sindicato Auténtico de Defensa del Instituto de Previsión Social (Sinadips) protagonizaron una manifestación frente a la Caja Central del IPS, ubicada en Herrera y Constitución, para visibilizar sus demandas históricas.
La principal exigencia del gremio es el reajuste de los salarios de más de 4.300 enfermeras, cuyo último aumento significativo se registró hace 14 años, dejando el salario mínimo del sector en 4.320.000 guaraníes.
Norma López, licenciada y representante del sindicato, explicó que además del reajuste salarial, reclaman estabilidad laboral para trabajadores con contratos temporales que se extienden entre 10 y 14 años sin posibilidad de consolidar un empleo fijo.
Entre los reclamos se incluyen también la necesidad de mayor contratación de personal, el suministro adecuado de insumos y medicamentos, la eliminación de prácticas de acoso laboral y una revisión de la precarización del trabajo.
“Pasamos momentos muy difíciles en los hospitales, porque nos faltan recursos. Muchas veces tenemos que improvisar durante las guardias para poder atender a los pacientes”, relató López, subrayando la carga y riesgo que enfrentan diariamente.
Otro de los puntos críticos es el registro laboral: solo 2.700 trabajadores del IPS aparecen en el Sinarh, dejando a más de 7.000 empleados contratados sin reconocimiento formal ni beneficios laborales completos.
El sindicato también cuestiona la política de tercerización y privatización de algunos servicios dentro del IPS. Según López, la institución dispone de recursos millonarios para externalizar servicios, mientras que empleados con más de una década de antigüedad continúan sin nombramiento ni salarios dignos.
La protesta busca, además, que las autoridades de la institución atiendan personalmente a los trabajadores. López destacó que, en ocasiones anteriores, la falta de respuesta generó frustración y desconfianza hacia los canales de diálogo oficiales.
“Hoy prometieron que nos recibirían, pero hasta el momento no tenemos certeza de que eso ocurra. Esto demuestra que el diálogo con nosotros no es abierto ni efectivo”, afirmó López, evidenciando el malestar persistente entre los empleados del IPS.
El sindicato asegura que su movimiento no busca confrontación, sino visibilizar la situación de precariedad que afecta tanto a los trabajadores como a la atención que reciben los pacientes.
A juicio de los manifestantes, el conflicto pone en evidencia la necesidad de políticas claras de estabilidad laboral, ajuste salarial y fortalecimiento del sistema público de salud, especialmente en el contexto de hospitales sobrecargados y escasos recursos.
La protesta continúa mientras los integrantes del sindicato esperan una respuesta concreta de las autoridades del IPS, quienes deberán definir si se atenderán sus demandas de manera formal y si se comprometerán a resolver los problemas históricos denunciados por el personal de salud.


