El canciller de Paraguay, Rubén Ramírez Lezcano, recibió este lunes al ministro de Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, en la sede de la Cancillería Nacional en Asunción, en un encuentro que buscó zanjar la crisis diplomática generada por el espionaje brasileño a autoridades paraguayas.
Vieira llegó con un “informe confidencial” que abordaba las acciones de la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN) entre junio de 2022 y marzo de 2023, período en el que se produjo el seguimiento indebido de dispositivos electrónicos paraguayos.
La reunión se extendió más de una hora e incluyó la participación de viceministros y embajadores de ambos países, con el objetivo de revisar asuntos bilaterales de interés regional y asegurar la continuidad de la cooperación en diferentes sectores estratégicos.
Según el comunicado conjunto, Vieira explicó que el gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva canceló la operación de espionaje tan pronto se tuvo conocimiento de ella y aseguró que se están tomando medidas para identificar a los responsables y que respondan judicialmente.
Los cancilleres acordaron que Paraguay considera concluido el asunto y anunciaron la reanudación de las negociaciones sobre la revisión del Anexo C del Tratado de Itaipú, previstas para la primera quincena de diciembre de 2025, basadas en el Entendimiento Bilateral de abril de 2024.
La visita de Vieira también prepara el terreno para un esperado encuentro bilateral entre los presidentes Santiago Peña y Luiz Inacio Lula da Silva, que podría concretarse durante la próxima Cumbre del Mercosur en Brasil.

Este encuentro presidencial abordaría la entrega de la presidencia semestral del Mercosur a Paraguay y la posible ratificación del acuerdo de asociación comercial con la Unión Europea.
Entre los ejes de cooperación están infraestructura, energía y seguridad pública, incluyendo la interconexión eléctrica, el Corredor Bioceánico, la Hidrovía Paraguay-Paraná, y el combate al crimen organizado transnacional.
Además, se prevé cooperación en educación, con mayor acceso de estudiantes paraguayos a universidades brasileñas, intercambios docentes y fortalecimiento de las Academias Diplomáticas de ambos países.
El tema del espionaje se originó durante el gobierno de Jair Bolsonaro y continuó en la administración de Lula, según documentos divulgados recientemente desde Brasil. Sin embargo, las autoridades brasileñas sostienen que el asunto se manejó a nivel adecuado y no afecta las negociaciones energéticas.
El embajador paraguayo en Brasil, Juan Ángel Delgadillo, quien había permanecido en Asunción como gesto diplomático, retomará sus funciones en Brasilia, consolidando así la normalización de relaciones.


