El forense Cristian Alegretti brindó detalles sobre la autopsia practicada al cuerpo del empresario Luis Augusto Montanaro Bedoya, cuyo fallecimiento causó conmoción en el ámbito judicial y social.
Según el informe, el deceso se produjo a raíz de una lesión contusa penetrante en la zona craneana, provocada por un proyectil de arma de fuego.
La trayectoria del disparo fue descrita como ascendente, de derecha a izquierda, con ingreso por la región temporal derecha y salida por el lado temporal izquierdo.
Alegretti precisó que el impacto presentó características propias de un disparo a “boca de jarro”, es decir, realizado a corta distancia, lo que ocasionó desgarros en la piel y fracturas múltiples en la bóveda craneana.
El informe médico también detalló fracturas frontales, temporoparietales y occipitales, además de un severo daño encefálico, lo que evidencia la contundencia del disparo.
En cuanto a la posibilidad de participación de terceros, el perito descartó esa hipótesis. No se hallaron lesiones defensivas en manos ni extremidades, ni signos de violencia externa en el cuerpo.
Con estos elementos, el estudio concluyó que la herida fue autoinfligida, lo que refuerza la teoría del suicidio como causa del fallecimiento.
El pasado martes, Montanaro fue hallado sin vida en su departamento del condominio Altamira, en Surubi’i, donde cumplía arresto domiciliario.
El reporte policial indicó que el cuerpo se encontraba tendido junto a un arma de fuego, lo que coincidió con los resultados de la autopsia.
Montanaro afrontaba procesos judiciales relacionados con la difusión no consentida de material sexual en el caso denominado “Duck Sex Games”, además de otras causas en curso.


