Asesinan a militar que denunció intento de soborno ligado a “Tío Rico”

Guillermo Moral Centurión, militar que había denunciado un intento de soborno para ingresar un celular a la prisión de Viñas Cue con destino a Miguel Ángel Insfrán, alias “Tío Rico”, fue asesinado por sicarios en Asunción. Su muerte reaviva las sospechas sobre los vínculos entre estructuras del crimen organizado y sectores militares.

Guillermo Moral Centurión, un militar en servicio, fue asesinado a balazos este miércoles por sicarios a bordo de una motocicleta frente a la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), en el barrio Trinidad de Asunción.

La identidad de la víctima fue confirmada en el sitio por su propio hermano, quien se trasladó inmediatamente al lugar tras recibir la noticia. El ataque, cometido en plena vía pública.

Moral Centurión había denunciado tiempo atrás al coronel Luis Belotto y a su esposa, Alba Ale de Belotto, por intentar introducir un teléfono celular a la prisión militar de Viñas Cue, con destino a Miguel Ángel Insfrán, alias “Tío Rico”, considerado uno de los principales capos del narcotráfico en el país.

El trasfondo de esta denuncia tuvo un desenlace judicial reciente. El 4 de septiembre pasado, un Tribunal de Sentencia, presidido por la jueza Ana Rodríguez Brozón e integrado por Elsa García y Matías Garcete, condenó a Belotto, a su esposa y al abogado Miguel Mendieta a dos años de prisión por soborno agravado.

Según la acusación fiscal, los condenados ofrecieron a Moral Centurión la suma de 10 millones de guaraníes a cambio de que introduzca un teléfono iPhone en la cárcel de Viñas Cue. El equipo debía llegar a manos de Insfrán, líder de un esquema investigado por lavado de dinero y narcotráfico en el marco del operativo “A Ultranza Py”.

Sin embargo, el tribunal decidió aplicar una suspensión condicional de la pena, permitiendo que Belotto, su esposa y el abogado eviten cumplir prisión efectiva. Aun así, los jueces mantuvieron las medidas cautelares que pesaban sobre ellos.

De acuerdo con las investigaciones, el coronel Belotto mantenía comunicación constante con Miguel Ángel Mendieta, entonces abogado defensor de Insfrán. Fue a través de él que se habría intentado llegar a Moral Centurión para ofrecerle el soborno.

La negativa del militar a aceptar ese dinero derivó en la denuncia que lo puso en el centro de un proceso judicial y que, de manera indirecta, lo expuso públicamente como un obstáculo frente a los intereses de grupos vinculados al narcotráfico.

Insfrán Galeano, conocido como “Tío Rico”, permanece recluido en la nueva penitenciaría de Minga Guazú. Su figura es considerada clave dentro del organigrama del narcotráfico en Paraguay y de las operaciones internacionales que fueron desbaratadas por el operativo “A Ultranza Py”.